Industria aseguradora no fue ajena a la pandemia, sus utilidades cayeron 33% en 2020

En 2020, la industria aseguradora se vio fuertemente impactada por los efectos de la pandemia del Covid-19 que afectó principalmente el crecimiento de las primas, que a diciembre pasado crecían el 1% nominal y el -0.6% real. El valor de las primas a diciembre de 2020 fue de $30.5 billones frente a $30.2 billones en 2019.

Según un informe del gremio asegurador, Fasecolda, durante el 2020 cada colombiano consumió, en promedio, $632.097 en seguros, lo que aumentó la profundización de estos en la economía, al pasar de 2.84% a 3.04%. Este comportamiento  es producto de la caída del 6.8% del PIB.

Las utilidades de las compañías presentaron una caída de 33%, al pasar de $2.2 billones en 2019 a $1.5 billones al cierre de 2020. Este resultado es impulsado principalmente por la caída en los rendimientos financieros.

“El gremio asegurador también ha sentido el impacto de la pandemia. Recordemos que el comportamiento del sector de seguros es un reflejo directo del comportamiento de la economía del país. Si a la economía le va mal a la industria aseguradora también”, expresó Miguel Gómez, presidente de Fasecolda.

 

RAMOS MÁS AFECTADOS

Según la agremiación, debido a los aislamientos preventivos, la declaratoria de emergencia sanitaria y la reducción de las actividades económicas y del consumo de los colombianos, se registró una disminución en la adquisición de productos para proteger la vida y el patrimonio.

Otros factores que influyeron fueron el desempleo, el aumento de la cartera de crédito, la no disponibilidad de ahorro y, especialmente, a que en épocas de restricción económica las personas dan prioridad los gastos relacionados con sus necesidades básicas, alimentación, educación y vivienda, entre otros.

Los ramos que registraron un mayor decrecimiento fueron Automóviles (-6%), Rentas Vitalicias (-25%), Riesgos Laborales (-4%), Accidentes Personales (-6%), Educativo (-24%) y Soat (2%) que, a pesar de mostrar un comportamiento positivo, en la práctica es negativo si se considera que la tarifa de este seguro está expresada en términos del salario mínimo, que para el 2020 tuvo un incremento del 6%.

Explica Fasecolda que con relación a la siniestralidad, aunque los resultados muestran un comportamiento estable, este indicador no refleja adecuadamente la realidad, pues los efectos generales se verán reflejados en los períodos futuros cuando se contabilicen todas las reclamaciones que, como consecuencia de la pandemia, no se han reportado.

Por último, Miguel Gómez sostuvo que para el 2021 la evolución de la industria va a depender en buena medida de la celeridad con que se logre vacunar a la mayor parte de la población, lo que permitirá la reactivación económica en los diferentes frentes.

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