Editorial

La integración del verde urbano

La apuesta de sembrar 250.000 árboles en diferentes puntos de Barranquilla, definitivamente va en la dirección correcta.

Las ciudades modernas tienen que avanzar de la mano del cuidado del medio ambiente. Son muchos los esfuerzos que se tienen que hacer para alcanzar realmente la condición de metrópolis sostenibles que contribuyan a la lucha contra el cambio climático, y lo que se está haciendo en la capital del Atlántico es un comienzo interesante.
Hay mucho por hacer en este sentido, pero el trabajar por la integración del llamado verde urbano, que es la armonía entre el cemento y la naturaleza, se constituye en un avance plausible.

En total son 14 las especies de árboles que se están sembrando en Barranquilla, entre las cuales se encuentran el roble morado, acacia, olivo verde, lluvia de oro, uva playa, almendro, algarrobo blanco, bonga y alistonia.

La idea es llegar con este programa de la administración distrital a 100 zonas de Barranquilla, y que antes de finalizar el presente año, se hayan plantado los primeros 34.000 árboles.

Este esfuerzo se suma a la positiva actitud de los barranquilleros, quienes históricamente se han caracterizado por su apego al cuidado del medio ambiente. En diferentes sectores del norte, centro y sur predomina el verde de la naturaleza.

Los expertos coinciden en que una ciudad sostenible es aquella que no solamente siembra árboles, sino que reduce las emisiones de CO2 para mejorar la calidad del aire, impulsa las energías renovables para conservar y proteger los recursos naturales, e implementa con éxito la movilidad sostenible y el uso del transporte público.

Barranquilla comienza a dar pasos en lo primero, pero es necesario que también se la juegue a fondo en lo demás, para lo cual tiene a su disposición condiciones climáticas apropiadas para, por ejemplo, impulsar la producción y utilización de energía solar, y en el Transmetro, promover su funcionamiento mediante la utilización de combustibles amigables con el medio ambiente, como el gas natural.