junio 23, 2024

Causas y análisis de vertiginosa caída en popularidad de Pumarejo y Noguera

Después de más de 12 años de ver en los primeros lugares de popularidad a los alcaldes de Barranquilla y gobernadores del Atlántico en las diferentes encuestas nacionales de percepción sobre la gestión en la administración pública, la última de la firma Gallup Poll sorprende por la caída vertiginosa de los actuales mandatarios.

Los indicadores revelados por el trabajo, que bimestralmente hace Invamer S.A.S para Gallup, se desprenden de la aplicación de 200 encuestas telefónicas en la capital del Atlántico, 140 de ellas a teléfonos fijos y 60 a celulares, cobijando a una población de 153.256 encuestados.

En los resultados de la medición mayo-junio se destaca que en el caso del alcalde Jaime Pumarejo Heins, la desaprobación de su gestión se ubica en el 53 por ciento, frente a una aprobación del 44 por ciento. En enero-febrero esos indicadores indicaban aprobación del 79 por ciento y desaprobación del 13; en marzo-abril, la percepción comenzó a variar y la aprobación descendió al 73 por ciento, y la desaprobación subió al 18.

En relación a la gobernadora Elsa Noguera, los recientes indicadores señalan: aprobación 53 por ciento, y desaprobación del 43. Ella había iniciado gestión enero-febrero con el 80 por ciento en el primer indicador, y 14 en el segundo; para el periodo marzo-abril, los porcentajes ya señalaron 78 en aprobación y 16 por ciento en desaprobación.

¿Qué pudo haber pasado para que los niveles de popularidad hayan variado de manera significativa en el último período de la medición de Gallup Poll? De acuerdo con analistas consultados, sin dudas, el manejo dado a la crisis por la pandemia del Covid-19 ha sido el principal detonante.

Para Julio César Henríquez Toro, actual decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma del Caribe y humanista, el fenómeno se da por múltiples razones.

“La primera, al aumento del descontento en la ausencia de políticas públicas que reconozcan las necesidades de las personas, que atiendan la difícil situación que están padeciendo. Siempre la población responsabiliza a sus líderes más cercanos de las crisis, sobre todo porque se señala su responsabilidad y la falta de respuesta que consideran, padecen, a causa de la desatención de sus clamores más urgentes. Sin embargo, esta es una situación que trasciende del terreno local y regional, pues es una pandemia a nivel global, por lo tanto hay que ser consciente de que responsabilizar a una sola persona no sería ni justo ni proporcionado. Es una situación imprevista que nos afecta a todos”, asegura Henríquez.

 

NECESIDADES DEL TEJIDO SOCIAL

Agrega que también es evidente que la crisis sanitaria ha desnudado la ausencia de una política pública coherente, sensata y sobre todo efectiva y eficaz para atender las necesidades del tejido social, aunque esto sea un problema nacional, incluso internacional. “El aislamiento preventivo ha puesto en evidencia las desigualdades en una sociedad tan desigual como la nuestra y, por lo tanto, las autoridades de turno van a verse afectadas, no solamente su popularidad sino el concepto de legalidad y legitimidad”.

Lo más indicado, según el analista, es que los mandatarios entren a replantear sus planes de gobernabilidad. “Las crisis ponen en evidencia el talante, el talento, la capacidad, la formación y sobre todo el valor que tienen los líderes. Las situaciones complejas ameritan innovación, mucha creatividad y sobretodo respuesta oportuna al problema que estamos viviendo. Es una situación problemática, dramática en algunos casos porque lo que está en juego es la vida y eso requiere más que atención una evidencia de capacidad, no solamente gerencial, sino administrativa y financiera, sino una evidencia puesta del talento humano. De ese sentido y de sensibilidad por el que sufre, por el que padece la víctima de una contingencia que nos desbordó”.

Por su parte, Ángel Tuirán Sarmiento, profesor e investigador del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte, manifiesta que “la baja aprobación del Alcalde de Barranquilla, evidentemente, está relacionada con lo que han sido las medidas y las acciones que han sido tomadas para manejar la crisis sanitaria, que ha desnudado también en una crisis de tipo económica y social”.

Sobre si es que la comunidad no ha entendido los mensajes hechos para su autocuidado, Tuirán explicó que podría ser. “Si las comunidades no han entendido los mensajes, aquí la administración también tendría algo de responsabilidad, en el sentido de cuál ha sido la estrategia de comunicaciones para que el mensaje llegue claro a la ciudadanía”.

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