Caso Uribe, ¿se podría acentuar la polarización?

La decisión de cobijar al expresidente de la República, actual senador y máximo líder del movimiento político Centro Democrático, Álvaro Uribe Público, con detención domiciliaria dentro un proceso penal que lleva ocho años contra su adversario y colega Iván Cepeda, desvió hoy la atención a la cotidianidad de estar atentos a las cifras diarias de la pandemia por el Covid-19.

El mismo expresidente Uribe, pasado el mediodía informó a través de su cuenta de Twitter la decisión que seis horas después confirmaron cinco de los seis magistrados de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, la medida de aseguramiento con detención domiciliaria en su contra.

Uribe es investigado después del viraje que surgió la acusación que él mismo había promovido en contra del senador Iván Cepeda de estar visitando cárceles en el país para reunir testimonios que lo vinculara con paramilitares.

Sin embargo, en agosto del 2018, después de que la misma Corte Suprema archivara el proceso en contra de Cepeda, se fueron conociendo elementos probatorios, sobre todo sobornos para inculpar a su adversario, que se devolvieron contra el expresidente, quien pasó de acusador a acusado.

Sobre esta situación que tiene en vilo la política nacional hizo su aporte el analista barranquillero Alfonso Camerano Fuentes. “En primer lugar, tratándose de un movimiento como es el Centro Democrático de tipo caudillista y donde está afectado, casualmente el líder máximo el doctor Alvaro Uribe, va a generar todo tipo de reacciones, que pueden ir desde las más disciplinadas, que es acatar el fallo y defenderse dentro del proceso, hasta pasar por la que desde ya se empieza a hablar de una inocencia procesado”, anota.

Camerano explica que pese a haber transcurrido 8 años, es un proceso que está tomando forma y la prueba es la primera imputación de cargos, con la adopción de medida de aseguramiento que eso obedece a la fortaleza de los elementos probatorios que han sido acopiados, soportados en declaraciones, prácticas de pruebas documentales, interceptaciones y otras cosas más incluyendo las declaraciones del abogado defensor del senador Alvaro Uribe, Diego Cadena.

Lo de hoy podría, en criterio del analista, generar más polarización, “demasiado peligrosa”, para el país político. De paso, organizar marchas de apoyo al expresidente podría concitar acciones de hechos graves teniendo en cuenta la actual pandemia por el Covid-19 en donde debe evitarse las aglomeraciones.

“Eso que sería un irrespeto al equilibrio de los poderes públicos en la medida en que estamos en presencia de una decisión de la máxima autoridad que es la Corte Suprema de Justicia, a través de una sala de instrucción que es la que recibió de otras Cortes que también tuvieron en sus manos el asunto”, subraya Camerano.

Agregó que lo que debe imponerse, en los actuales momentos es la sensatez. “Que el presidente Uribe se defienda en derecho y que aporte los elementos materiales esculpativos y que trate de sacar su causa adelante, porque la acusación es muy puntual en cuanto a sobornos a testigos y fraude procesal y el tendrá que demostrar si hay o no causalidad entre las declaraciones que se han rendido hasta ahora y su propia conducta. De todas maneras el escenario para defenderse es el proceso y no otro”.

Sobre recursos que le caben a la decisión de los magistrados, Camerano señala que el haberse instaurado una segunda instancia a nivel de las alta Cortes y para todos los aforados debe dar lugar a la posibilidad de que puedan estas decisiones tener una sala de segunda instancia. “Por supuesto que las medidas de aseguramiento pueden ser recurridas, pero no dejan de aplicarse”, advierte.

Y sobre el destino de la curul, será una situación que se analice por parte de la mesa directiva del Senado de la República, al igual que el Consejo nacional Electoral.

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