junio 23, 2024

EDITORIAL: Histórica votación en EEUU, ejemplo a seguir

Por SANTOS SUÁREZ BADILLO
Director de EL NORTE

Al margen de las consideraciones que se puedan tener sobre los candidatos que se disputaron la Presidencia de Estados Unidos, ganada por el exvicepresidente, Joe Biden, y de la profunda división en ese país, sin duda alguna que la altísima e histórica participación del pueblo norteamericano en esta contienda que acaba de pasar, fortalece en gran manera su democracia.

Los más de 150 millones de votos depositados en este debate, son un verdadero récord que pocos proyectaron, especialmente por la coyuntura de la pandemia, que ha causado estragos en la población estadounidense y en el mundo.
Los 75 millones de Biden y los 70 millones de Donald Trump, se constituyen en la mejor demostración de los estadounidenses, de cómo se defiende la sólida condición democrática de la máxima potencia mundial.

Ese es un punto de gran calado que debería imitarse en países como Colombia, donde la alta abstención persiste en los diferentes debates electorales para elegir presidente de la República. Millones de colombianos prefieren no votar, alejándose de la responsabilidad de participar en la escogencia de sus gobernantes.

En las elecciones presidenciales de 2018 el 47% de los colombianos aptos para votar, es decir, 17.287.790, se abstuvo de hacerlo. El promedio desde 1990 a 2014 sitúa al abstencionismo en nuestro país en un 52,43%. Los más altos para esta clase de debate electoral se dieron en 1990, cuando César Gaviria y Álvaro Gómez se disputaron la Presidencia, con el 56%; y en 1.994 con Ernesto Samper y Andrés Pastrana, con un abstencionismo también del 56%.

En las elecciones entre Álvaro Uribe y Horacio Serpa fue del 53,5%. En 2006, con la disputa entre Álvaro Uribe y Carlos Gaviria llegó a 54,9%. En 2010 entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, se situó en el 55,6%. En 2014 en la segunda vuelta entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga fue del 52,2%. Y en una contienda no presidencial, la mayor abstención se dio en el plebiscito de 2016 con el 62,57 por ciento.

No votar para millones de compatriotas se volvió una costumbre tan arraigada, que no hacen ni el más mínimo esfuerzo por cambiarla y pareciera que ni les va ni les viene, quiénes los gobiernan. Y cuando sienten que las cosas no van bien, se quejan y critican, pero no tienen autoridad para hacerlo.

Desde ya en Estados Unidos y el mundo hay una gigante expectativa sobre lo que será la gestión de Joe Biden en los próximos cuatro años. Se espera que para Colombia no habrá cambios significativos en la tradicional agenda conjunta de los dos países. Ojalá y uno de los aprendizajes de este proceso para los colombianos, haya sido la importancia de participar en masa, mayoritariamente, en las elecciones para fortalecer nuestra democracia.

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