Gradual reactivación de la economía en Barranquilla en medio de pandemia

*A partir de julio el panorama, que era incierto, comenzó a mejorar y tanto la Alcaldía Distrital como los gremios muestran indicadores esperanzadores.

Aunque los efectos de la pandemia por Covid-19, especialmente en abril, mayo y junio, golpearon fuertemente la economía de Barranquilla, al quedar desempleadas 178.000 personas, dejar otras tantas en suspenso y poner en jaque a cerca de 22.000 empresas, el proceso de reactivación muestra resultados importantes.
De acuerdo con las cifras, el solo sector de la construcción perdió 64.000 empleos; el resto se los distribuyeron entre el comercio y la industria. Las pérdidas en dinero circulante han sido difíciles, por no decir imposible, de cuantificar, de acuerdo con el punto de vista de analistas consultados.

El más reciente reporte sobre el impacto de la pandemia, elaborado por la Alcaldía de Barranquilla, sostiene que el 56,4% de los ciudadanos ha empezado a recobrar el optimismo; mientras que los indicadores del motor de la economía local, las empresas, señalan que un 8,3% viene aumentando el número de trabajadores; las ventas ya alcanzan el 27,9%; y el 23,1% ha retomado el proceso de inversiones previsto para el presente año.

Con base en recientes mediciones del DANE, sobre el proceso de reactivación de la economía en la capital del Atlántico, el alcalde Jaime Pumarejo explica que, desde junio, el mes más duro de la pandemia, hasta octubre, la población económicamente activa había aumentado en 202.000 personas y el 67% de este aumento (es decir, 136.000 personas) se registró en septiembre, cuando se decretó el período de aislamiento selectivo por parte del Gobierno Nacional.

“El crecimiento de la población, económicamente, activa es el verdadero termómetro de la reactivación y de las reaperturas por sectores, puesto que nos señala cuántas personas están participando en el mercado laboral, sea que estén ocupados o buscando empleo”, manifiesta Pumarejo.

DATOS DEL DANE

Entre tanto, el DANE sostiene que en Barranquilla, la población desocupada se redujo en 19.000 personas desde junio hasta septiembre. Al respecto, el secretario de Desarrollo Económico del Distrito, Ricardo Plata Sarabia, asegura que ello coincide con la implementación de planes piloto para la reapertura gradual de los sectores económicos.

“La ciudad registró la tasa de desempleo más baja a nivel nacional. Con 12,3% en el trimestre julio-septiembre, la capital del Atlántico está 8,7 puntos porcentuales por debajo de la tasa promedio de las 23 ciudades principales del país”, manifiesta Plata. En septiembre, la tasa de desempleo llegó al 10,1%, cuando en el pico de la pandemia alcanzó el 22,2%.

“Queremos seguir así, por eso nuestra invitación a los barranquilleros es a mantener las medidas de bioseguridad para que también nos sigan acompañando los indicadores de salud pública que nos han permitido avanzar en el proceso de reactivación económica y la recuperación del empleo”, es la invitación que formula Plata Sarabia a los barranquilleros.

En cuanto a los efectos de la pandemia son los tributos que recauda el Distrito, de acuerdo con un análisis de Fundesarrollo estos disminuyeron en un 25% entre enero y junio, con respeto al mismo periodo del 2019. En síntesis, solo se llegó a 554.400 millones de pesos, mientras que el año pasado estos alcanzaron a sumar 741.700 millones. De allí, que para mejorar se dispuso de un plan de estímulos, mediante descuentos, para recuperar obligaciones vencidas de vigencias anteriores a la actual.

VISIÓN GREMIAL

Sobre el proceso de reactivación de la economía en Barranquilla opinaron Jorge Segebre Berardinelli, presidente de la Junta Directiva de Camacol en Barranquilla; Efraín Cepeda Tarud, presidente del Comité Intergremial del Atlántico; y Dina Luz Pardo, directora ejecutiva de Asocentro, entidad que agrupa a comerciantes del Centro de la ciudad.

“Creo que nos ha ido bien. Nos dio muy duro en marzo y abril. Fuimos el primer gremio que aprobó protocolos para poder arrancar a trabajar; pero primero lo que buscamos fue salvar vidas”, destaca Segebre.

Considera como positivos los resultados de la reapertura del sector de la construcción en la ciudad, aunque solo en agosto fue que vieron cifras alentadoras, cuando recuperaron 64.000 empleos y se generaron 4.000 más.

Además, explicó que las ventas de las viviendas VIS (Vivienda de Interés Social) ya alcanza un 84%, y la no VIS un 16%, cuando ambas se habían desplomado a niveles preocupantes. “Hoy estamos vendiendo un promedio de 1.200 viviendas mensuales y es un muy buen resultado, una muy buena respuesta tecnológico y humano que se hizo durante todo este proceso”, indica.

Segebre reconoce que el gremio sintió los beneficios que facilitó el Gobierno Nacional, a través de los subsidios de vivienda, y el alivio que trajo a los créditos para vivienda debido a la baja en las tasas de interés aprobada por el Banco de la República. “Nos agrada que la gente responda, que la gente esté presente y nos agrada que el gremio esté aportando fuertemente a la reactivación de la economía”.

Sin embargo, el dirigente gremial insiste en que hay que seguir acogiendo las medidas recomendadas por las autoridades de salud sobre el autocuidado, porque la economía del país no aguanta volver a un confinamiento total. “Los países disciplinados han podido seguir reactivándose, pero los desordenados están volviendo a cerrar. Volver al cierre sería una catástrofe económica, uno por las vidas que se perderían en gran cantidad y lo otro es que la economía no aguantaría”, concluye.

MEJOR QUE OTRAS CIUDADES

Por su parte, Efraín Cepeda Tarud, presidente ejecutivo de Intergremial, sostiene que es claro que Barranquilla avanza en una reactivación económica gradual, segura y responsable. Ninguna de las aperturas ha afectado, negativamente, la salud pública.

No obstante, reconoce que la informalidad sigue siendo alta en la ciudad, pero que el repunte del empleo muestra que la situación es mejor que en las demás ciudades capitales. “Tenemos 836 mil ocupados hoy en la ciudad”, señala.

“En Barranquilla la industria manufacturera, en los 8 primeros meses del año y debido a la pandemia decreció 4,7%, pero es menor que el de las demás ciudades capitales. En materia de producción Barranquilla también es la ciudad que registra una mayor resiliencia. También vemos repunte asociado en el índice de confianza del consumidor. En enero fuimos la ciudad que más aportó al PIB manufacturero y al comercio minorista”, destaca.

Citando la encuesta Ritmo Empresarial de las Cámaras de Comercio, el dirigente asegura que Barranquilla muestra las mejores perspectivas en sus indicadores de proyección positiva en producción y ventas de las empresas; Además dice que la reactivación económica está soportada en casi 5,2 billones de pesos en inversión pública, pero que debe “derramarse” seis veces eso en la cadena productiva con una recuperación fuerte del empleo.

“Los sectores público y privado le apostamos al empleo, al emprendimiento y al fortalecimiento empresarial. Y en paralelo con ello, trabajamos juntos en la estrategia para atraer empresas norteamericanas que estaban instaladas en Asia y que buscan ahora cercanía a cadenas de proveeduría y de comercialización”, destaca.

También resalta Cepeda los programas sólidos en emprendimiento, fortalecimiento empresarial, atracción de inversiones, sostenibilidad empresarial con esfuerzo público y privado.

ESPERANZAS EN LA NAVIDAD

Entre tanto, Dina Luz Pardo, directora de la Asociación de Comerciantes del Centro de Barranquilla, Asocentro, precisa que una cosa es la reapertura y otra la reactivación económica, y esta última ha sido más lenta por lo que lograr puntos de equilibrio ha sido traumático; sin embargo, los comerciantes tienen sus esperanzas centradas en la temporada que resta del año.

Explica que todavía hay muchos comerciantes que solo han podido trabajar en un 50 por ciento de su capacidad, con respecto al mismo período del año pasado, que fue crítico, pero bajo otras circunstancias.

Asegura que no será posible que se registre el incremento de empleos propios de la temporada, hasta en un 60 por ciento; aunque señala el particular caso del sector de electrodomésticos y otros elementos para el hogar que la pandemia fortaleció al incrementarse su demanda hasta en un 35 por ciento.

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