mayo 18, 2024

La Fundación Gases del Caribe continúa impulsando el emprendimiento y educación en el Atlántico

Replicar una metodología de emprendimiento exitosa y poner en el mapa los productos de los artesanos y productores de rosquitas de yuca y queso de Chorrera, corregimiento de Juan de Acosta en el Atlántico; de Tasajera, corregimiento de Pueblo viejo en el Magdalena; de los alfareros del municipio de Ponedera, Atlántico, y ayudar a mejorar los procesos de lectoescritura y ofrecer becas con educación de calidad a estudiantes de la región, es el trabajo que fortalece la Fundación Gases del Caribe.

La entidad nació en 2005 para atender las necesidades de las poblaciones más vulnerables donde opera la empresa Gases del Caribe, que ya cumple 56 años, en los departamentos de Atlántico, Magdalena y Cesar.

Diana Santiago Paternina es desde hace nueve años la directora de la Fundación y explica que trabajan en municipios de la zona de influencia de la compañía cuya población es de estratos 1 y 2, donde realizan una intervención integral no solo en emprendimiento sino también en educación y en apoyo psicosocial para que estas comunidades tengan un proyecto a largo plazo y sean autosostenibles.

“Luego de varios años trabajando en nuestros proyectos de educación y emprendimiento hicimos una evaluación de impacto y empezamos a replicar metodologías exitosas en nuevas poblaciones vulnerables”, señala Diana Santiago Paternina.

TRABAJO EMPRENDEDOR

El primer proyecto emprendedor, hace más de diez años, fue el de la Asociación de Artesanas de Chorrera, un corregimiento del municipio de Juan de Acosta, en Atlántico. La Fundación las apoyó en el diseño, estructuración y ejecución de la marca Arte y Tejido que hoy es autosostenible y vende sus mochilas y productos de hogar a nivel nacional e internacional.

Tras el éxito, esa metodología de intervención fue replicada con los productores de rosquitas (derivado de la yuca) también en el corregimiento de Chorrera, Atlántico.

En Ponedera, municipio con tradición alfarera, intervienen familias artesanas. En este proyecto creado en alianza con la Fundación Promigas, fue conformada la Asociación de Alfareros y la marca Arcillas de Puerto Alegre, en la que han apoyado con el diseño y la estandarización del producto; cuentan con una vitrina artesanal en el mismo municipio en la que diseñan, producen en un horno a gas, utilizando energías más limpias en el proceso, y todo con un propósito: mejorar la calidad de vida de estas personas.

Y la apuesta más reciente de la Fundación Gases del Caribe es en Tasajera, departamento del Magdalena, donde atienden a 75 familias de pescadores (con buenas prácticas de higiene y comercialización) y artesanas de tejido en zuncho con productos de hogar. Estas mujeres cabeza de hogar fueron capacitadas y con ellas se trabaja en un acompañamiento administrativo, técnico y psicosocial.

Al cierre del año pasado, los proyectos de emprendimiento de la Fundación beneficiaban a más de 480 familias de manera directa.

POR LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS

En 2021 los programas educativos de la Fundación impactaron a 2.700 niños y jóvenes. El primero de ellos, denominado Aprende, busca mejorar la lecto escritura de niños de 7 instituciones educativas del Atlántico que viven en condiciones de hacinamiento.

Además, el programa les ha enseñado a leer a cerca de 600 niños de Atlántico, Magdalena y Cesar, bajo una metodología del BID y en alianza con la Fundación Luker.

Y este año el mayor propósito es promover la lectura de los menores, pues antes de la pandemia los indicadores de la Fundación mostraban que un niño que entraba al programa leía once o doce palabras por minuto y cuando finalizaba el proceso leía 35 palabras en ese mismo periodo.

Así mismo, la Fundación Gases del Caribe tiene el programa “Becas a la Excelencia” para estudiantes de estratos 1 y 2 de La Guajira, Magdalena, Cesar y Atlántico para que puedan estudiar su carrera universitaria.

De hecho, ya se ven los resultados del primer grupo de egresados de estas becas: jóvenes que están trabajando, les ayudan a sus familias, ya piensan en especializaciones y han mejorado la calidad de vida de sus hogares.

“A través de nuestros proyectos en educación incentivamos hábitos de integración social, cooperación y conocimiento, con el fin de desarrollar habilidad, destrezas técnicas de formación en las comunidades, generando mayores oportunidades y mejoramiento de calidad de vida”, finaliza la directora de la Fundación Gases del Caribe.

ALIADOS DE LA FUNDACIÓN

La Fundación Gases del Caribe trabaja de la mano de aliados con los que busca sumar esfuerzos como la Fundación Luker, asociaciones y fundaciones empresariales, el BID, la Alcaldía de Barranquilla, de Valledupar, la Gobernación del Atlántico, Promigas, la empresa Air-e, y el Gobierno Nacional, entre otras.

Compartir