abril 15, 2024

1.150 estudiantes afectados por demora en obras del José Eusebio Caro

Entre la preocupación y el desespero vive la comunidad estudiantil del emblemático Colegio José Eusebio Caro, ubicado en el tradicional barrio Chiquinquirá, en el Centro de Barranquilla. Han sido protagonistas de dos plantones para llamar la atención de las autoridades educativas del Distrito y no descartan un tercero.

“Por el derecho a unas instalaciones dignas para nuestros hijos”, fue lema de la convocatoria más reciente, a las 6 de la mañana del pasado 21 de abril, que generó un trancón en la movilidad en la Avenida Murillo, una de las dos troncales principales del sistema Transmetro, con la carrera 33. Ya, el pasado 30 de marzo, se había cumplido una primera manifestación pacífica en la entrada principal del centro educativo.

La justificación de las protestas, producto de agotarse la paciencia, son las soluciones prometidas desde hace siete años, cuando era alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera, relacionadas con la remodelación y modernización  de las instalaciones de la institución académica en la que reciben educación 1.150 estudiantes y este año cumple 71 años de su creación.

Aún no hay fecha definida en torno a la culminación de los trabajos. “Me parece que hay mucha falta de gestión”, comenta Cecilia Rosado, la actual presidente del Consejo Directivo de Padres del Colcaro.

Ella agrega que, ante la protesta del  21 de abril, en la institución aparecieron, al día siguiente, tres trabajadores que se dedicaron a retirar el material, “para verlos ahí porque ellos han ido, intermitentemente, dizque a amarrar unas vigas o unas cosas ahí”.

También  precisa que los miembros del Consejo de Padres del José Eusebio Caro, se enteraron, antes de Semana Santa, de la suspensión de los trabajos debido a errores en un estudio de suelos que salió a flote cuando iban a instalar una cubierta de metal, pero los responsables consideraron que la base no soportaría el peso de esta.

ESTUDIANTES DISPERSOS

Por otra parte, Cecilia Rosado manifiesta que, ante la demora de las obras, los directivos del colegio reubicaron  estudiantes en instalaciones que hacen parte de la ampliación física, pero que no están terminadas, pues les faltan las acometidas de servicios públicos, entre otros detalles; igualmente, que en el vecino barrio Lucero están otros estudiantes en un lugar arrendado, cuyas condiciones no son óptimas para recibir educación.

Y destaca que están a la espera de respuestas pedidas a la rectora del José Eusebio Caro, Julia García, mediante un derecho de petición, radicado el pasado jueves 27 de abril, en torno a la actual situación  de las obras de remodelación que contempla el 70% del colegio y otros asuntos  relacionados con su administración. En 15 días deben estar conociendo el reporte a los requerimientos.

LA RECTORA SE PRONUNCIA

Sobre la situación habló con El Norte y elnorte.com.co, Julia García, la rectora del José Eusebio Caribe, considerado entre los colegios icónicos de la ciudad. Explica que el día antes del último plantón, hubo una reunión con delegados de la Secretaría de Educación, que han estado pendientes del desarrollo de los trabajos; representantes del contratista; de funcionarios de la Edubar, la entidad del Distrito contratante; y de la personería estudiantil; pero no asistieron los padres de familia y los docentes.

“Allí debieron estar presentes también los padres de familia, docentes, pero, naturalmente, en ese momento, pues había bastante incredulidad frente a la retoma, o al reinicio de las de las obras”, comenta la funcionaria, al tiempo que sostiene que la obras se reiniciaron con los ajustes hechos a los diseños iniciales, los cuales deben ir acordes con normas estipuladas por el Ministerio de Educación.

Con respecto al caso específico de la cubierta, explica que ellos mismos le dijeron al contratista que la vieja estructura era de madera y láminas de Eternit, mucho más pesada que la nueva en aluminio, y como respuesta de parte de los ingenieros era que la base presentaba deterioro debido a los años transcurridos desde de construcción, por lo tanto había que reforzarla.

“Es evidente todo el trabajo que hay alrededor del tema, la presencia de acompañamiento de la Secretaría de Educación. Creo que ese bloque va a quedar fortalecido. Bueno, yo soy una persona de mucha fe y siento que Dios nos miró con ojos de misericordia y que presentó esa alarma”, precisa.

García dice que es consciente de la inconformidad que hay por la lentitud de los trabajos, pero ella ha entendido, con base en las justificaciones de los constructores es que por ser un centro educativo debe contar con características nuevas que exige el Mineducación. “A veces uno quisiera que se dieran en menos tiempo este tipo de cosas, pero, personalmente, yo ahora entiendo que era necesario que esto se diera, así se lo hice ver a la comunidad”.

ESCRITURAS DEL INMUEBLE

Otro aspecto que ha incidido en la demora, de acuerdo con la Rectora, y pocos lo conocen es el relacionado con las escrituras del inmueble que debieron haber protocolizado hace cerca de 10 años cuando la Comunidad de los Salesianos le donaron al Distrito, porque sin ese requisito no se pueden hacer las inversiones, entre ellas la compra de dos locales vecinos para ampliar las instalaciones del plantel.

También dice que impactaron los dos años de pandemia por el Covid-19, que aceleraron el deterioro de las viejas edificaciones que urgen de reforzamiento, pero no siguiendo la normatividad que en ellas se había aplicado cuando fueron hechas, sino con los nuevos parámetros.

Reconoce que hubo la necesidad de alquiler de un local para poder ubicar allí  11 cursos, entre el prescolar, primero de primaria, así como sexto y séptimo de bachillerato. Esto fue a partir de junio del 2022 cuando se declaró la emergencia en la institución ante el deterioro de varias áreas de estudio.

Por último, Julia García expresa  que, por ahora, no saben de la fecha para que culminen  los frentes de trabajos que se vienen ejecutando, pero no hay que preocuparse por los recursos, pues estos están garantizados de parte de Edubar, la entidad del Distrito encargada de la contratación. “Ya no hay marcha atrás y el rol de la comunidad está en hacer veedurías para que esto demore menos”, concluye.

Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/index.php/2023/04/21/comunidad-estudiantil-reclama-instalaciones-dignas-para-el-jose-eusebio-caro/

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