abril 20, 2024

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

Transición energética acelerada costará $160 billones: Fedesarrollo

La Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo, Fedesarrollo, advierte sobre los riesgos de una transición energética que no sea ordenada, que no acoja los escenarios de rentabilidad, especialmente de impacto productivo en los sectores relacionados con la actividad productiva: petróleo y minería.

El centro de estudios ha hecho un análisis del impacto que tendría en el empleo, en la producción del sector minero y en las finanzas del país, una transición desordenada y acelerada.

El director ejecutivo de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, indicó que han estimado que la incorporación de actividades de generación eólica o solar que no se haga de manera razonable con los costos y con la complementariedad, con otros mecanismos de generación como carbón y gas, podría costar más de 160 billones de pesos en valor presente neto.

“Es un costo sustancial, no para decir que la transición energética no se debe hacer, por supuesto que se debe hacer, pero si no se hace de manera ordenada habría unos costos muy importantes para el aparato productivo que, por supuesto deberíamos incorporar en esas decisiones”, expresó Mejía durante el Gran Foro ACP que se desarrolla en el hotel Marriot de Barranquilla.

El ejecutivo considera que la transición energética hay que hacerla, pero en periodos de largo aliento, pensando en décadas, no en periodos de Gobierno, para llegar hasta allá y cumplir con los compromisos que haya adquirido el país en escenarios internacionales. Así, la matriz energética del país será mucho más diversificada y adecuada.

Reitera Mejía que una transición energética desordenada tendría impacto negativo no sólo a nivel de regalías, sino de la propia producción y crecimiento económico, especialmente en los departamentos productores.

“Hablamos de afectaciones del 1% del crecimiento a nivel departamental y afectaciones también en el empleo en algunos departamentos, incluso superando al 10%. Un 13% del empleo formal se afectaría porque un componente muy importante de este empleo en departamentos productores tiene que ver con el sector minero energético”, explicó el director de Fedesarrollo.

Ante esto, la recomendación de la entidad es hacer escenarios razonables de transición energética, que no pueden ser de corto plazo, que sean de mediano y largo plazo y que garanticen por supuesto acelerar la transición, pero de manera responsable, no solo desde el punto de vista macro sino de los impactos que se tienen en los departamentos productores.

Según Fedesarrollo si este proceso no se hace de manera ordenada y Colombia empieza a desmontar las térmicas y a desacelerar el crecimiento del sector, “generaría pérdidas hasta por $6.2 billones a lo largo de los años”.

SECTOR MINERO ES CLAVE

En el Gran Foro de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), Luis Fernando Mejía destacó la importancia del sector minero-energético como fuente de generación de divisas. Expresó que el 57% del total de los dólares que ingresan al país de exportación de bienes provienen de ese sector.

A esto se le suma que es clave como fuente de generación de recaudo, pues casi un 10% de los ingresos totales del Gobierno Nacional provienen justamente de la minería.

“Esos dos elementos asociados a los costos en regalías y de impacto en los departamentos productores ratifican que el sector minero-energético tiene que ser un sector complementario y además debe servir como fuente para financiar una transición energética, que ratificamos es absolutamente necesaria”, apuntó el ejecutivo.

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Mejía precisó que las regalías que deja este importante renglón de la economía además se pueden utilizar para la inversión en investigación en Ciencia y Tecnología, en adaptación de las tecnologías que permitan justamente mejorar la incorporación de este tipo de tecnologías al aparato productivo colombiano.

“Las regalías van a ser fundamentales y van a ser una fuente primordial, no solo de solución de problemas para la región, sino como fuentes complementarias de financiamiento de esa transición energética”, puntualizó.

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