abril 13, 2024

Trabajadores sindicalizados de Uniautónoma anuncian toma indefina de sede

Nadando contra la corriente dicen sentirse los trabajadores sindicalizados de la Universidad Autónoma del Caribe (Uniautónoma), que anuncian una toma pacífica de las instalaciones que solo cesará una vez se concrete la expulsión del rector Mauricio Molinares Cañavera, su equipo de trabajo administrativo y los miembros del Consejo Superior, señalados de agudizar la crisis que continúa en el centro de educación superior.

Voceros de cinco de los seis sindicatos de empleados, en rueda de prensa, revelaron detalles de la problemática, destacando el fracaso de la intervención por parte del Ministerio de Educación y que viene desde la administración del presidente de la República Iván Duque.

Posteriormente lograron una reunión virtual con la actual viceministra de Educación, Ana Carolina Quijano Valencia, y la funcionaria les prometió que el próximo 18 de mayo viene a la Universidad con un equipo de juristas y financistas a evaluar la situación, según manifestó Gisell Borja. “Esperamos que los compromisos hechos se cumplan y que logremos salvar la Universidad”, anotó.

Entre tanto, bajo el titular ‘S.O.S por la Universidad Autónoma del Caribe ante el descarado saqueo con la complicidad del Ministerio de Educación Nacional’, los sindicalistas muestran el panorama de la actual situación de la Uniautónoma.

“Ante la debacle de la Universidad Autónoma del Caribe, nos vemos obligados a levantar nuestra voz y denunciar ante la opinión pública la falta de sostenibilidad y viabilidad de la Universidad, lo cual nos pone al borde de un cierre definitivo”, advierten los trabajadores sindicalizados de Uniautónoma.

Amaña y justifica el despilfarro

Agregan que condenan públicamente “la actitud del Gobierno Nacional que, desde la presidencia de Iván Duque, nos impuso a través del Ministerio de Educación a la inspectora In Situ, Diana Lucia Barrios Barrero, quien con sus dos informes anteriores y el más reciente informe No. 01-2023 Inspección in situ de fecha 2 de mayo de 2023 amaña y justifica el despilfarro y exonera de responsabilidades al rector Mauricio Molinares y a los miembros del Consejo Superior”.

Los sindicalistas ven con extrañeza que el nuevo gobierno, el del presidente Gustavo Petro mantenga el encargo de Barrios Barrero, y por ello se preguntan: “¿Es indiferencia con la suerte de la UAC o complicidad con los corruptos y sus patrocinadores políticos?.

También cuestionan la indiferencia de la “sociedad barranquillera y sectores políticos, empresariales, fuerzas vivas, sectores económicos y sociales, que nos han dado la espalda y se muestran complacientes con los sectores poderosos de la región y la ciudad que tienen el claro propósito de saquear, marchitar y desaparecer el alma mater”.

Mantienen listado de hechos

Reiteran denuncias hechas en anteriores oportunidades en las que destacan “falsedad en documento público y privado con los cuales las entidades públicas de orden territorial y nacional como la alcaldía de Barranquilla y la gobernación del Atlántico dieron autorización y desembolso a favor de la universidad por concepto de pagos de proyectos de extensión social, los proyectos fueron desarrollados mediante la subcontratación de empresas fachadas”.

De igual manera, señalan que nada ha pasado en casos como “predios vendidos por debajo del valor real del mercado; polideportivo y los edificios de biblioteca y parqueadero hipotecados; primas extralegales de los años 2017, 2020. 2021 y 2022 y seguridad social de este último año sin pagar, de igual manera, incumplimiento en el pago de los honorarios de diplomados, estímulos a la investigación y salarios de los catedráticos.

Añaden que “También se adeuda el pago del retroactivo salarial de enero a agosto del año 2022 para toda la planta de personal, mora en las cesantías 2017 además, retenciones ilegales de las cuotas sindicales, salarios, cajas de compensación, libranzas, y ni siquiera se ha cumplido con el pago de los acuerdos de transacción del plan de retiro voluntario”.

Aseguran que hay violaciones a la convención colectiva de trabajo vigente, y “la nefasta venta de activos con pacto de retroventa con los cuales se están llevando los usureros a título de prendas de garantías el patrimonio real de la universidad y se apropian de las casas y los lotes a mitad de precio, entre otros cinismos y desmanes, que agrandan la deuda de la universidad. “Lo anterior constituye un pasivo al año 2021 de $138.426.887.000”.

Por último, le hacen un llamado a la “comunidad Barranquillera y Caribeña a la cual invitamos a sumarse al rescate de la institución universitaria de las garras de la corrupción que hoy la carcome”.

Sobre las denuncias no se conoce reacción alguna de parte del rector Mauricio Molinares, ni de la Oficina de Comunicaciones de Uniautónoma.

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