abril 24, 2024

Se está secando el Embalse del Guájaro, comunidades del Sur muy preocupadas

Las comunidades de la zona de influencia del Embalse del Guájaro, en el sur del Atlántico, aún no superan el impacto de una situación vivida en medio de las inundaciones del año pasado, para tener que enfrentar ahora otra opuesta, producto de la ausencia de lluvias, y es que ese recurso natural se está secando, al igual que otros cuerpos de agua.

De allí que el llamado a los gobiernos Departamental y Nacional es que atiendan sus ruegos y no los dejen solos, según el clamor expresado por la dirigente comunitaria de la Asociación de Comunidades del Sur del Atlántico, Antuaneth Ospino Solano, desde el municipio de Repelón.

Explicó que el nivel del Embalse del Guájaro viene en descenso, se está secando, y eso les genera seria preocupación antes las deficiencias que hoy registran el sistema de compuertas que regulan la entrada y salida de agua, principalmente desde el Canal del Dique el cual también viene registrando bajo caudal. Dicho nivel estaba, este jueves, en 2,69 metros.

A lo anterior se suma que la mayoría de los 52 arroyos que vierten sus aguas en el embalse ya están secos; así como la, inexplicable, preferencia que tiene el operador de los sistemas de drenaje y distrito de riego, Funrural en favorecer el abastecimiento del líquido a los reservorios construidos en la región.

“Uno como como agricultor y como dirigente campesino le da tristeza ver cómo esa agua se bota, no sólo por las compuertas principales, sino por las compuerticas de Villa Rosa”, explicó Ospino a manera de ilustración de los problemas que están padeciendo.

Se han presentado conflictos en algunos sectores

Aseguró que en ciertos sectores ya se han presentado conflictos entre personas, en los que han salido a relucir amenazas y armas, por la obtención del agua para los cultivos y hasta para las necesidades básicas
La líder comunitaria insistió en la pronta ayuda de los organismos competentes, porque el Embalse del Guájaro es el eje de la seguridad alimentaria del sur del Atlántico, pues es la base de la producción agrícola y pecuaria.

Como ejemplo de la crisis destacó que varios amigos productores de leche que, en promedio diario, producían 3 mil litros para luego venderlo a la cooperativa, hoy, a duras penas, llegan a los 10 litros.
Ospino se refirió también al grado de contaminación que viene registrando el embalse, producto del vertimiento de aguas servidas sin previo tratamiento por parte de la comunidades que residen a su alrededor.

“Insistimos en el llamado de que se apersonen que la situación que estamos viviendo en el sur del Atlántico”, precisó Antuaneth Ospino, ante el hecho muy preocupante en el sentido que el Embalse del Guájaro se está secando.

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