abril 19, 2024

Comerciantes enfrentan caída de las ventas y dificultades para conseguir empleados

  • La falta de flexibilidad en la contratación es el gran obstáculo para jóvenes.

El 81% de los empresarios del sector comercio consultados en mayo afirmó que sus ventas fueron iguales o disminuyeron, en comparación a las obtenidas en igual mes del año pasado. Solo un 19% reportó aumento.

Esto confirma que las ventas del sector continúan en estado crítico, sobre todo por la caída en el consumo de los hogares colombianos; particularmente en bienes de consumo durable como muebles, electrodomésticos y vehículos, así como en el clúster de la moda, que incluye vestuario, textiles, calzado, marroquinería, joyería y bisutería, registra la Bitácora Económica de Fenalco.

En los comentarios de los comerciantes se destaca el hecho de que hubo que poner mucha promoción para atenuar la caída en las ventas. En el caso de las confecciones y productos textiles voceros de estas categorías expresaron que el aumento en los aranceles de mercancías provenientes de Asia no ha reactivado la producción doméstica y en cambio ha precipitado una reducción en los consumos por el aumento en los precios.

En cuanto a las expectativas para el segundo semestre, en general las empresas temen mayor enfriamiento en la demanda. De hecho, un 30% de los empresarios consultados piensa que las cosas tenderán a empeorar en lo que resta del año, con menores ventas.

Dificultades en la búsqueda de personal

También la encuesta revela que a pesar de que las cifras de desempleo son aún altas en el país, no está siendo fácil para los comerciantes encontrar mano de obra calificada. De hecho, un 59% de los encuestados dice tener dificultades, no solo por la falta de destrezas y conocimientos requeridos para los cargos, sino porque en la actualidad, sobre todo los jóvenes quieren horarios flexibles, teletrabajo y otras modalidades que faciliten actividades como el estudio, sus hobbies y su tiempo libre.

De acuerdo con Fenalco, los nuevos ambientes de trabajo a los que aspiran las personas menores de 40 años en las ciudades y que son la abrumadora mayoría de la fuerza laboral colombiana son bien distintos a los que se respiraban en el siglo pasado y en los primeros lustros de este siglo, situación que se ha visto reforzada en la post pandemia. El gremio dice que en países como los Estados Unidos se analiza insistentemente y se mira con preocupación la denominada “gran renuncia”, asunto que se ha abordado en la Bitácora.

En ese sentido, Cabal Sanclemente asegura que sería no solo deseable sino obligatorio, que los legisladores colombianos examinen las nuevas realidades del mundo laboral. “Es evidente que el proyecto de reforma que defiende el gobierno nacional no sólo va a beneficiar a una minoría asalariada y sindicalizada, en desmedro de cerca de 16 millones de colombianos que vive en la informalidad o que están desempleados, sino que marcha en contravía de lo que quieren los millennials, los centennials, la generación Y y la generación Z. En lugar de flexibilizar las rígidas normas, que es lo que pide el mercado, se van a tensionar mucho más”, manifiesta.

Nuevas realidades

Añade el gremio que la reforma laboral que pretende el gobierno es una Reforma pensada para un país premoderno, bucólico, para unos jóvenes imaginarios que desean seguir el camino de sus padres de trabajar toda la vida en la empresa que los enganchó, timbrar tarjeta de entrada y de salida y cuya mayoría de la población llega a casa a las seis de la tarde a ver televisión y donde el consumo de servicios (centros comerciales, restaurantes, cafés, universidades, gimnasios, centros de eventos, transporte, hoteles, bares y un largo etcétera), es relativamente bajo y que sólo es privilegio de los estratos altos.

“Antes de adelantar proyectos como la reforma se deberían tener en cuenta las nuevas realidades del mundo laboral. Es evidente que el proyecto que defiende el gobierno nacional no sólo va a beneficiar a una minoría, sino que marcha en contravía de lo que quieren las nuevas generaciones”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco.

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