febrero 27, 2024

Antonio Celia.

El Estado colombiano es disfuncional, no le soluciona los problemas de siempre a la gente: Antonio Celia

  • Dice que en el tema eléctrico el sector público fracasó, que la CREG no puede bajar a “los machetazos” tarifas de energía y que las leyes para reformar la salud y educación son innecesarias.
  • Por SANTOS SUÁREZ BADILLO
  • Director de EL NORTE

El expresidente de Promigas, Antonio Celia Martínez-Aparicio, reapareció en público, y lo hizo en un evento energético cumplido recientemente en Barranquilla, donde compartió reflexiones sobre el desempeño del Estado y la importancia del sector privado.

Lo primero que planteó es que Colombia está mucho mejor que hace 30 años en diferentes temas, tales como cobertura de servicios públicos, expectativa de vida, salud y reducción de pobreza. Y considera que esto último va atado al crecimiento de la economía.

Tras declararse optimista, cuestionó el hecho que en diferentes temas el país no haya avanzado lo suficiente, porque se tienen falencias en la capacidad de ejecución de la política pública.

Sostiene que el Estado es cada vez más importante tanto en los países en vías de desarrollo como en los desarrollados, por factores como las guerras, hambrunas, las pandemias, por la salud y la educación entre otros.

“Porque le pedimos, con razón, más participación del Estado en la vida cotidiana de la gente. Ahora con la pandemia, ¿a quién le pedían, aún, los empresarios más libertarios ayuda? Al Estado”.

Sostuvo durante su exposición que no hay discusión sobre la importancia del Estado, razón por la cual “más y mejor Estado es absolutamente necesario para que el país funcione bien”. Y añadió a manera de resumen que la plata de que dispone el Estado colombiano no le alcanza para ser un Estado Social de Derecho. También enfatizó en que no hay dicotomía entre Estado y mercado, pues no compiten, son distintos, y más bien se complementan, se retroalimentan.

El Estado efectivo

Antonio Celia, durante su conferencia en el 28 Congreso de Energía Mayorista, expuso que lo que se quiere es un Estado efectivo, que es aquel que ejecuta eficaz y eficientemente la política pública.

“Rápidamente uno observa que la ejecución de política pública en Colombia no parece corresponder a esa noción”, expresó.

En sus reflexiones, el expresidente de Promigas señaló que, ante el fracaso de los modelos económicos diferentes al capitalismo, este se quedó solo y el mundo en su mayoría es capitalista; pero subrayó que no le están resolviendo los problemas a la gente.

Señaló que, al examinar las encuestas de Colombia en los últimos 60 años, y ranquear los principales problemas que la gente identifica, son los mismos y están relacionados con la falta de empleo, de seguridad, salud y educación.

Señala que se ha avanzado pero que aún falta mucho por hacer y que por lo tanto no hay que conformarse con lo alcanzado hasta el momento. “No podemos resignarnos a que las cosas no funcionen mejor. Y en mi opinión todo esto tiene que ver con tener el propósito nacional de que el Estado funcione en cierta forma”, expresó.

Un Estado disfuncional

A juicio de Celia Martínez-Aparicio, el Estado colombiano es un tanto disfuncional, porque a veces funciona y a veces no y en ocasiones llega tarde.
Y opina que “la debilidad, la precariedad del Estado colombiano viene del siglo XIX…”. Dice que no funciona “porque yo creo que no nos hemos propuesto en serio que funcione”.

El empresario estima que no se puede tener un Estado ideal, perfecto, pero sí se puede contar con asuntos esenciales que funcionen adecuadamente.

También expuso que para solucionar problemas muchas veces hay que llegar a crisis profundas y puso el ejemplo del apagón de los años 1991 y 1992, que provocó millonarias pérdidas al país y luego se crearon una serie de medidas que durante 30 años posteriores han evitado nuevos racionamientos por temas climáticos como el fenómeno de El Niño.

“El sector público fracasó rotundamente; fue necesario reordenar todo y darle espacio al sector privado, una regulación adecuada para que esto funcione”, remarcó Celia, anotando que “el éxito del sector de servicios públicos, diría yo desde 1994, ha sido rotundo, tenemos 30 años de muy buenos indicadores de calidad y cobertura, aunque hay anomalías como la energía eléctrica en la Costa que es muy severo”.

Al explicar lo que a su juicio son las causas de que el Estado no funcione, indicó que tiene que ver con la costumbre de aplazar la solución a los problemas. Colocó como ejemplo el llamado Frente Nacional que acabó con la época en la cual se mataban entre sí liberales y conservadores.

“En 1974 el ELN tenía 280 hombres en armas, miren en lo que estamos ahora, es un problema, no lo hemos resuelto”, mencionó Celia Martínez-Aparicio a propósito de la no solución a problemas que después se agrandan. Y también puso el ejemplo del Metro de Bogotá y el hacinamiento de las cárceles.

El escenario de soluciones

Y en el escenario de buscar las soluciones, hizo énfasis en ver también los casos en los cuales se han logrado cambios favorables para aprender de ellos.

Igualmente cuestionó el exceso de leyes y más aún, que no se hacen cumplir muchas de las existentes como el estatuto anticorrupción. Así mismo, que en algunas ocasiones se confunde gobernar con legislar.

Sobre esto último puso como ejemplos las leyes de salud y educación que cursan hoy en el Congreso de la República, las cuales a su juicio son innecesarias. “Tú puedes mejorar la salud sin pasar esa ley…es un desgaste inútil y te distrae del objetivo central que es mejorar el servicio de salud en áreas rurales…”. Y sobre la educación dijo que “no necesitas una ley para mejorar la calidad de la educación y vamos a estar todos concentrados en una discusión inane en una ley que no va a servir para nada”.

Agregó sobre el tema educativo que en lo que hay que concentrarse para mejorar la calidad de la educación, es en que los niños aprendan a leer. “El 60% de los niños en Colombia no entienden un texto simple y para eso no se necesita nada, ni ley ni nada. Si los niños no saben leer ¿Cómo van a aprender?, pero no, preferimos dar tablets.

Otro aspecto que mencionó es la deficiencia en las metas específicas sin divagaciones, de muchas entidades. “Yo le creo al gobernante que me diga: voy a mejorar la educación en las Pruebas Saber 30 puntos en 4 años… Y esto se logra con gente comprometida, bien remunerada, un servicio público profesional…”, precisó Celia.

El sector energético

Al final de su conferencia Antonio Celia se refirió al sector energético, indicando que el ingreso de los privados a esta actividad se dio por el estrepitoso fracaso de las entidades públicas en su manejo.

Tras subrayar que hay algunos que no ven con buenos ojos esa presencia, manifestó que para que ese ingreso se dé tiene que estar regulado ese servicio público. “Pero regular quiere decir tratar de emular la formación de precios de un mercado competido. Como Comisión de Regulación no tengo mucho que ver si el usuario puede o no pagar la tarifa, porque ahí me meto en un lío; esa es la parte de la política social y es una confusión permanente”, expresó.

Y añadió que “si yo entro el privado al sector, el privado tiene que ganarse el 12 por ciento o el 9 por ciento…Ahora bien, si yo observo que por diferentes circunstancias la gente no puede pagar la tarifa a la cual tú debes cobrar, tengo que ver qué hago en política social y por eso se inventó el sistema de subsidios cruzados y eso ha funcionado”.

De igual forma consideró que si la CREG se abroga la función de bajar las tarifas a los machetazos, “ahí hay un problema serio. Y si se desconfía del sector privado, ahí el futuro no luce bien…”.

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