Las confesiones de Cristian González, el sexto capturado por atentado a Miguel Uribe

En una audiencia ante el juez de control de garantías, Cristian Camilo González Ardila, identificado como el sexto implicado en el atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, reveló detalles que estremecieron la opinión pública y encendieron las alarmas en materia de seguridad nacional.

González Ardila, señalado como el motociclista encargado de evacuar al menor de 15 años —alias “Tianz”— tras el ataque perpetrado el 7 de junio en el parque El Golfito, en Fontibón, se entregó voluntariamente al CTI de la Fiscalía en una vivienda del sur de Bogotá. En las imágenes de seguridad se le ve vestido con jean y camisa azul, momentos después del atentado.

Durante la diligencia, negó los cargos de homicidio agravado en grado de tentativa, concierto para delinquir y porte de armas, pero admitió su participación logística en el crimen.

Cristian dijo a las autoridades que: “Si hubiese sabido que era Miguel Uribe, habría cobrado más”. La frase, registrada en el expediente judicial pone en evidencia el nivel de frialdad, planificación e instrumentalización criminal detrás del atentado.

Además, González Ardila denunció que existían otros planes de magnitud en curso. Según dijo, se estaría planeando un atentado contra un esquema de seguridad conformado por entre cinco y seis vehículos blindados —un nivel reservado para figuras públicas de alto perfil—, mencionando expresamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez y a las precandidatas presidenciales Vicky Dávila y María Fernanda Cabal, entre otros dirigentes.

Sobre el tema la precandidata Vicky Dávila en su cuenta de X manifestó: “Estaban planeando más atentados y mencionan al expresidente Álvaro Uribe, a la senadora María Fernanda Cabal y a mí, Vicky Dávila”.

Estructura criminal compleja

La Fiscalía detalló que Cristian González Ardila no aceptó los cargos y solicitó su medida de aseguramiento en centro carcelario, por representar un riesgo para la sociedad

El detenido suma tres condenas anteriores (2015 y 2016) por delitos de tráfico de armas y hurto calificado, y al momento del atentado se encontraba en libertad condicional.

Las autoridades judiciales advierten que cerca de diez personas podrían estar implicadas en la red que planeó este atentado, lo cual apunta a una estructura criminal compleja y bien organizada.

La impactante confesión de González Ardila demuestra que detrás del atentado hay una planificación con múltiples participantes y con una intención política. La amenaza sobre otros líderes políticos, ha obligado a reforzar los esquemas de seguridad y a activar los protocolos de inteligencia correspondientes.

El ente acusador continúa con las audiencias preliminares y avanza en la pista para identificar a quienes faltan por capturar dentro de esta red criminal.

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