Álvaro Uribe renuncia a la prescripción de su proceso por soborno y fraude procesal

El expresidente Álvaro Uribe Vélez renunció formalmente al derecho a la prescripción de la acción penal en su contra por presunta manipulación de testigos, soborno en actuación penal y fraude procesal.

La renuncia fue presentada mediante una misiva dirigida al Tribunal Superior de Bogotá, instancia que estudia su recurso de apelación contra la condena de 12 años de prisión domiciliaria impuesta en primera instancia.

En la carta, Uribe subraya que “nunca ha buscado ni ha querido beneficiarse de la prescripción de la acción penal”.

Asimismo, resalta que esta figura jurídica no debe impedir que la Sala Penal cuente con el tiempo y las condiciones necesarias para emitir una decisión de fondo basada en un análisis completo, ponderado e integral de las pruebas.

Hasta ahora, la prescripción parecía un camino potencial para que el proceso se archivara sin una sentencia definitiva. Sin embargo, con esta renuncia, Uribe busca que el tribunal emita una decisión sobre el fondo del caso.

Fue condenado a 12 años de prisión domiciliaria

El expresidente fue hallado culpable el pasado 28 de julio de 2025 por la jueza Sandra Heredia de los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal en calidad de determinador, en relación con presuntas acciones de manipulación de testigos a través de su abogado Diego Cadena.

A raíz de esta sentencia de 12 años de prisión domiciliaria, la defensa interpuso recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Bogotá.

Por regulación legal, el plazo para que el fallo quede en firme vence el próximo 16 de octubre de 2025. De no mediar una decisión de fondo antes de esa fecha, el proceso habría prescrito y, por consiguiente, cerrarse sin una resolución definitiva.

La reacción de Iván Cepeda

En declaraciones recogidas por medios, el senador Iván Cepeda, víctima en el proceso, calificó la renuncia de Uribe como una “movida de imagen”, reclamando un cambio genuino en su actitud ante la justicia y el caso que se le sigue.

“No le asigno a eso una trascendencia significativa, sobre todo porque están claras las fechas y los tiempos. Me parece un poco más de imagen que de otra cosa. Siempre se da la bienvenida a cualquier gesto que implique respetar la justicia y acatarla”, indicó.

Impacto en la percepción pública

Al renunciar a la prescripción, Álvaro Uribe abre la puerta a que su caso llegue a una resolución de fondo —sea absolutoria o condenatoria—, evitando el cierre del proceso por plazos legales.

Analistas consideran que es una decisión con fuerte carga procesal y narrativa política, que podría tener impactos significativos en la percepción pública y en su estrategia de defensa.

El Tribunal Superior de Bogotá ahora tiene la oportunidad y el tiempo para emitir un fallo que cierre este capítulo, que ha sido uno de los más complejos y prolongados en la historia judicial reciente de Colombia.