Térmicas salvarán de racionamientos al país en caso que no entre a operar Hidroituango

La generación térmica de energía se constituye en el plan B para que no haya problemas de suministro en caso de que el proyecto Hidroituango no entre a operar el próximo año.

La idea es que el país cuenta con el respaldo de las plantas termoeléctricas, cuyo aporte al Sistema Eléctrico Nacional será reforzado con la entrada de nuevas unidades.

En tal sentido se expresó el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), Alejandro Castañeda, durante su intervención en el Congreso de Naturgas que se realiza en la ciudad de Cartagena.

De acuerdo con lo manifestado por el dirigente gremial, para los años 2023 y 2024 se contará con la ampliación de las plantas de Termoyopal y Termovalle y en 2022 entrarán a operar dos los proyectos “Tesorito” con una capacidad de 200 megavatios y el cierre del ciclo de Termocandelaria, con 250 megavatios nuevos.

También advirtió que si la hidroeléctrica de Ituango no entra en operación en 2022, el déficit de energía se comenzará a sentir en 2024 y 2025.

Y dijo que ello implicará que haya necesidad de convocar a una nueva subasta de Cargo por Confiabilidad con el propósito de incrementar la generación y lograr superar ese período que sería el más críticos.

Al mismo tiempo aseguró que de ninguna manera la utilización de más energía generada con gas natural o carbón incidiría en el incremento de las tarifas.

Alejandro Castañeda, presidente de Andeg.