En un acto solemne cargado de simbolismo y memoria, en Barranquilla se conmemoró el 81.º aniversario de la liberación de los campos de exterminio nazis. El evento, realizado en la sinagoga Bet-El, reunió a líderes de la comunidad judía, diplomáticos y representantes de organismos internacionales para honrar a los seis millones de judíos asesinados y reafirmar que la memoria histórica es una responsabilidad colectiva de la humanidad.
El último acto de esta ceremonia fue la tradicional encendida de las 6 velas por personalidades nacionales y religiosas, además de la última vela por la esperanza de un futuro mejor encendida por Judith Haslstuch y Samuel Betín.
La ceremonia se cerró con el coro del Colegio Hebreo Unión de Barranquilla cantando una canción hermosamente interpretada por los chicos de dicha institución.

Hay que destacar que este año, se realizó la ceremonia más completa, organizada y emotiva desde que se creó la fecha de recuerdo de las víctimas de la Shoa.
A continuación, se detallan las intervenciones clave de los participantes en esta jornada de reflexión:
En el evento, Marcos Peckel, director ejecutivo de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia (CCJC) subrayó que, ante la disminución del número de sobrevivientes en el mundo, la responsabilidad de mantener viva la historia recae en todas las generaciones.
Peckel advirtió sobre el recrudecimiento del antisemitismo, el cual se presenta bajo distintos “disfraces” con el fin de relativizar o distorsionar los hechos históricos.
Recordó que el establecimiento del día de conmemoración por parte de la ONU en 2005 fue fruto de años de labor diplomática para asegurar que las víctimas jamás sean olvidadas.

Cheryl Velázquez Watemberg: Barranquilla, Puerto de Esperanza
La presidenta del Centro Israelita Filantrópico, Cheryl Velázquez Watemberg, centró su discurso en la conexión local, recordando que Barranquilla y Puerto Colombia fueron lugares de llegada y refugio para quienes huían del horror nazi desde 1934.
Afirmó que el acto no solo busca recordar hechos históricos, sino a las personas y sus historias truncadas. Mencionó una fotografía de niños sobrevivientes cuyo mensaje al mundo tras la liberación fue: “amarás al prójimo como a ti mismo”, una enseñanza que debe guiar la ética y la responsabilidad moral en el presente.
Antonio Guterres: El Holocausto no fue inevitable
A través de un mensaje para esta conmemoración, el Secretario General de las Naciones Unidas enfatizó que el odio y la violencia nazis se desarrollaron a la vista de todos y que el silencio fue un facilitador del crimen.
Instó a defender los derechos de todas las personas a vivir con dignidad y paz, denunciando el racismo y la discriminación que hoy vuelven a marchar con fuerza.

Martina Klumpp: La responsabilidad perpetua de Alemania
La embajadora de Alemania en Colombia ofreció un discurso de profunda autocrítica y compromiso estatal. Reconoció que el Holocausto es una parte inalienable de la historia alemana y que no existe un “borrón y cuenta nueva” para su nación.
Citó la Constitución alemana para recordar que la dignidad humana es inviolable, una lección aprendida de los crímenes del pasado que hoy sirve como brújula política.
Expresó su preocupación por el antisemitismo en colegios y universidades, afirmando que “Nunca más es ahora” y que Alemania permanece firme al lado de Israel y las comunidades judías.

George Levy: Contra la banalización y el discurso de odio
El presidente de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia (CCJC) cerró con un enérgico llamado a proteger el lenguaje y la verdad histórica. Criticó el uso “liviano y cotidiano” de términos como genocidio o nazi para fines políticos ajenos a la Shoá, calificándolo como una falta de respeto a las víctimas.
Recordó que el Holocausto no inició en las cámaras de gas, sino con la retórica de odio de un líder en el poder y el “silencio ensordecedor” de las mayorías pasivas.
Agradeció al pueblo barranquillero y a las autoridades del Atlántico por haber abrazado a los inmigrantes judíos hace 90 años, permitiéndoles reconstruir sus vidas con dignidad.

Fortalecer la solidaridad y la dignidad humana
Kobi Valer, jefe de misión del consulado de Israel en Colombia, destacó durante el acto que el recuerdo del Holocausto no es solo un ejercicio de memoria, sino una responsabilidad ética para identificar y detener las señales de odio y discriminación que persisten en el mundo actual.
Valer subrayó que el 27 de enero es una fecha crucial para recordar a los 6 millones de judíos asesinados como consecuencia del odio sistémico. Advirtió que, si se olvidan las consecuencias del pasado, se corre el riesgo de no reconocer a tiempo las señales de intolerancia y discriminación que todavía existen en diversas regiones del planeta.
Hizo un llamado a fortalecer la solidaridad y la dignidad humana como pilares para asegurar que tragedias de esta magnitud “nunca más” se repitan.
Compromiso con la seguridad y la diáspora
En el homenaje en Barranquilla, el diplomático vinculó la memoria histórica con los desafíos actuales que enfrenta el Estado de Israel, enfatizando el compromiso inquebrantable de su nación con la protección de su pueblo:
Mencionó la difícil situación que atraviesa Israel, informando que recientemente se recuperó desde Gaza el cuerpo del último rehén, reafirmando el deber de traer a todos los ciudadanos de regreso bajo cualquier circunstancia.
Resaltó que Israel se siente profundamente responsable del bienestar y la seguridad de las comunidades judías en todo el mundo, reconociendo la conexión profunda que existe entre el Estado y la diáspora frente a la incertidumbre global.

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