En el foro ‘El potencial de La Guajira para impulsar la diversificación productiva, durante Colombia Genera, Carlos Mario Caro, gerente general de ISA Energía, planteó un cambio de paradigma en la ejecución de proyectos de infraestructura energética en Colombia.
Para el directivo, el éxito de la transición energética no depende solo de la tecnología, sino de la capacidad de las empresas para construir vínculos de confianza genuinos y duraderos con las comunidades en el territorio.
Caro enfatizó que la desconfianza histórica de las comunidades hacia el sector empresarial nace de la percepción de que las compañías no buscan retribuir los derechos de los habitantes locales.
Para revertir esto propone un enfoque basado en la transparencia y la anticipación. “Uno tiene que anticiparse a dónde va, mostrar lo que va a hacer y ser muy transparente en lo que hace”, señaló, destacando que ISA Energía cuenta con una experiencia en territorios como Cuestecitas que se remonta a 1990.
La propuesta central de ISA Energía busca que los proyectos de transmisión dejen de ser percibidos como simples infraestructuras ajenas al entorno. Caro sugirió que organismos como la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, permitan una mayor creatividad en las ofertas de licitación.
La estrategia consiste en que un porcentaje de la oferta (por ejemplo, un 1%) se destine obligatoriamente a proyectos de desarrollo productivo en la región de influencia.
El objetivo es que la infraestructura traiga consigo soluciones tangibles en áreas críticas como acceso al agua, desarrollo de la agroindustria y energía para uso local.
“Esto no es solamente una línea que pasa, sino que también la comunidad va a tener esa oportunidad de desarrollo”, afirmó Caro, insistiendo en que los proyectos deben ser productivos para los mismos.
Coordinación intersectorial
El gerente general de ISA Energía también hizo un llamado a la coordinación intersectorial y con el Gobierno Nacional para evitar que las ayudas sociales sigan siendo “pañitos de agua tibia” o esfuerzos aislados sin impacto a largo plazo.
Citó el caso de las comunidades Wayuu, señalando que, además de ser protagonistas de la transición por la riqueza eólica y solar de su tierra, necesitan apoyo para pasar de una economía de extracción a una de producción, alineada con planes de trabajo definidos y metas claras.
Como ejemplo de este enfoque, mencionó un proyecto en el Cesar, en la zona de La Victoria, donde la instalación de líneas de transmisión se acompañó de la entrega de energía solar para una escuela local.
Indicó que esto permitió no solo iluminar las aulas, sino también conectar computadores y activar bombas de agua para los baños, transformando la realidad educativa de niños que antes carecían de estos servicios básicos.
Finalmente, Caro subrayó que el sector privado debe integrarse con propuestas claras y un plan de trabajo de largo plazo que incluya censos territoriales y una estandarización de las consultas previas para garantizar que el progreso energético sea, ante todo, un progreso social.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/intercolombia-se-convierte-en-isa-energia-y-asume-la-administracion-de-los-activos-de-transelca/

Más historias
Olmedo López y Sneyder Pinilla fueron trasladados a La Picota por orden del Inpec
La Unidad de Búsqueda concluye intervención en el Cementerio Calancala de Barranquilla tras recuperar 10 cuerpos
Incautan 400 kilos de explosivos en Santander de Quilichao, iban hacia Cali