De la Espriella no puede ejercer como presidente: 20 exmagistrados

Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes y tribunales del país, junto con reconocidos docentes universitarios de derecho, emitió un pronunciamiento público en el que sostienen que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella no podría ejercer la Presidencia de la República debido a la nacionalidad estadounidense que adquirió mediante naturalización.

En el documento, divulgado este 10 de junio, los firmantes aclaran que la doble nacionalidad, por sí sola, no constituye una inhabilidad para aspirar a la Casa de Nariño. De hecho, recuerdan que la Constitución colombiana permite que un presidente tenga más de una nacionalidad y señalan que la ciudadanía italiana de De la Espriella no genera ningún inconveniente jurídico.

Sin embargo, argumentan que la situación es distinta frente a la nacionalidad estadounidense, debido al juramento que debe prestar quien se naturaliza en ese país.

Según los exmagistrados, ese compromiso implica deberes y obligaciones de lealtad hacia Estados Unidos que resultarían incompatibles con las responsabilidades constitucionales que asume el jefe de Estado colombiano.

Los ciudadanos que reciben la nacionalidad de Estados Unidos firman el siguiente juramento: “Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio absoluta y enteramente y abjuro de toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía extranjera, de quien o de los que hasta ahora he sido súbdito o ciudadano; que apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales; que tendré verdadera fe y lealtad a la misma; que llevaré las armas en nombre de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizaré servicio no combatiente en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizaré trabajos de importancia nacional bajo dirección civil cuando así lo exija la ley; y que asumo esta obligación libremente, sin ninguna reserva mental ni propósito de evasión; así que ayúdame Dios”.

Incompatibilidad por los compromisos

Los juristas explican que los artículos 91, 179 y 197 de la Constitución no contemplan expresamente la doble nacionalidad como una causal de inhabilidad para ejercer la Presidencia. No obstante, sostienen que sí puede existir una incompatibilidad derivada de los compromisos adquiridos al obtener una determinada ciudadanía extranjera.

Para respaldar su posición, citan jurisprudencia de la Corte Constitucional relacionada con los eventuales conflictos de lealtad nacional que pueden surgir en casos de doble nacionalidad. En particular, recuerdan decisiones en las que el alto tribunal ha advertido sobre los riesgos que pueden presentarse cuando una persona tiene deberes simultáneos frente a dos Estados.

El comunicado señala que, mientras la nacionalidad italiana por descendencia no exige compromisos incompatibles con el ejercicio de la Presidencia, la naturalización estadounidense sí implica un juramento de fidelidad y defensa de ese país.

Por esa razón, concluyen que una persona que haya adquirido la ciudadanía estadounidense mediante ese procedimiento no podría desempeñarse como presidente de Colombia mientras conserve dicha nacionalidad.

“Creemos que en nuestro ordenamiento constitucional no puede ser presidente de Colombia una persona que para naturalizarse en Estados Unidos haya hecho el juramento exigido por ese país”, señala el documento.

Los firmantes

Entre los firmantes figuran los expresidentes de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández Galindo y Jorge Iván Palacio Palacio; el exmagistrado Jaime Córdoba Triviño; el expresidente del Consejo de Estado Gustavo Eduardo Gómez Aranguren; el exmagistrado Edgardo Villamil Portilla, así como exintegrantes del Consejo de Estado, del Consejo Superior de la Judicatura y de tribunales administrativos.

El pronunciamiento se conoce en medio de la creciente controversia política y jurídica alrededor de la candidatura de Abelardo de la Espriella y de las revelaciones sobre sus nacionalidades italiana y estadounidense, un debate que podría terminar siendo objeto de análisis por parte de las autoridades electorales y eventualmente de los tribunales de la República.