El Gobierno nacional declaró la situación de desastre nacional ante la inminencia de un “Súper” fenómeno de El Niño 2026-2027, una decisión con la que busca acelerar la ejecución de medidas preventivas para enfrentar los efectos de una prolongada sequía que, según las proyecciones científicas, podría extenderse entre diciembre de este año y marzo de 2027.
La medida fue aprobada por unanimidad durante una sesión extraordinaria del Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, encabezada por el presidente Gustavo Petro, con la participación de los ministros, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Durante el encuentro, el mandatario sostuvo que la decisión se basa en las advertencias de la comunidad científica sobre la intensidad que alcanzaría el fenómeno climático en los próximos meses.
“Dice la ciencia, hasta ahora con la información que tenemos, que en diciembre habrá una tragedia de sequía que se extenderá desde diciembre hasta probablemente marzo del otro año“, afirmó Petro durante la sesión.
Medidas para responder a la emergencia
Con la declaratoria, el Ejecutivo podrá aplicar mecanismos excepcionales contemplados en la Ley 1523 de 2012 para actuar antes de que se materialicen los mayores impactos del fenómeno.
Como primera medida, el presidente ordenó trasladar 4 billones de pesos a la UNGRD para financiar acciones preventivas y atender las posibles emergencias derivadas del fenómeno. Asimismo, instruyó a Ecopetrol para avalar de manera inmediata la importación de gas, con el fin de reducir el riesgo de un déficit energético durante el periodo de mayor sequía.
Riesgos para el país
Las autoridades han advertido que El Niño podría provocar una disminución significativa de las lluvias, con impactos directos sobre los embalses, la generación hidroeléctrica, el abastecimiento de agua potable y la producción agrícola.
También se prevé un aumento en la ocurrencia de incendios forestales, especialmente en regiones como el Caribe, donde ya se registran altas temperaturas y condiciones de sequedad que favorecen la propagación del fuego.
El director de la UNGRD explicó que la legislación colombiana permite declarar una situación de desastre no solo cuando una emergencia ya se ha producido, sino también cuando existe una amenaza inminente que exige una respuesta anticipada del Estado para reducir sus efectos.

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