Invima desmiente ingreso a Colombia de arroz de Pakistán contaminado

En atención a la información que circula a través de redes sociales y que hace referencia al ingreso a Colombia de arroz de la marca “Dana” proveniente de Pakistán, producto que supuestamente estaría contaminado con un virus, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos Invima – informó que realizó la búsqueda de información en las bases de datos de los alimentos que ingresan al país y el resultado arrojado es que no se encuentran certificados de inspección sanitaria (CIS) de importación emitidos para alimentos denominados “Arroz Dana”.

Añadió que tras revisión de bases de datos de autorizaciones de comercialización de alimentos y bebidas del Invima, se confirmó que no existe autorización alguna para la importación de este producto proveniente de Pakistán.

Indica la entidad que la Dirección de Alimentos y Bebidas, a través del Grupo de Vigilancia Epidemiológica, realiza diariamente el rastreo, análisis y evaluación de la información proveniente de las agencias internacionales encargadas de ejecutar la vigilancia sanitaria de alimentos y bebidas, y a la fecha no se ha recibido algún tipo de información relacionada con este producto.

“El Instituto no ha recibido información oficial por parte de autoridades sanitarias de terceros países sobre alertas sanitarias relacionadas con arroz proveniente de Pakistán”, señaló el Invima agregando que tiene comunicación permanente con el Centro Nacional de Enlace del Ministerio de Salud y Protección Social, con el cual intercambia información sobre los eventos de interés en salud pública (Alertas sanitarias de alimentos y bebidas/Enfermedades Trasmitidas por Alimentos ETA).

En este contexto, dijo que desde el mencionado centro no se ha generado notificación alguna sobre eventos que involucren arroz de la marca “Dana” contaminado con virus.

También se aclara que, en agosto de 2017, el Invima publicó un comunicado de prensa por la misma falsa noticia, por lo anterior, reitera a la comunidad en general hacer caso omiso a información que no sea emitida por fuentes oficiales, teniendo en cuenta que dichas comunicaciones informales carecen de soporte técnico – científico generan desinformación y preocupación en los consumidores.