Después de las ventanas viene el ‘Faro Puerta de Oro’

*Los barranquilleros recomiendan con orgullo al turista no irse sin visitar dos de sus emblemáticos monumentos modernos, la Ventana al Mundo y a Ventana de Campeones, aportes de la empresa Tecnoglass a la ciudad con base en su idiosincrasia. Se prepara un tercero testimonio histórico.

Sin haber superado la euforia de la noche del 13 de octubre, producto de la inauguración el monumento la ‘Ventana de los Campeones’, ubicado en una glorieta del Gran Malecón del Río, en honor al amado equipo de fútbol de los barranquilleros, el empresario Christian Daes Abuchaibe ya tiene en mente su próximo aporte a la ciudad.

“Creemos que va a ser un faro de 60 metros de altura en vidrio que marque la entrada a la Puerta de Oro de Colombia”, comenta sin dar más detalles, tal como sucedió cuando anunció los dos que ya son reales emblemas, el de la Ventana al Mundo, y el que rinde honores al Junior mediante una enorme aleta de tiburón que cambia de colores.

Daes, actual director operativo de la compañía barranquillera Tecnoglass, especializada en la producción de vidrios de alta resistencia y calidad para el sector de la construcción, no descarta una convocatoria abierta para seleccionar un diseño vanguardista del tercer monumento, y es seguro que viene estudiando el lugar estratégico en donde se ubicará la nueva atracción.

LUGARES HERMOSOS

¿Pero dónde le viene hacerle esos regalos a la capital del Atlántico? Fue la pregunta formulada al empresario por El Norte y sin rodeos respondió: “Nace de las ganas de tener lugares hermosos en Barranquilla. De tener lugares donde propios y visitantes puedan visitar. Nace de la necesidad de embellecer a Barranquilla. Mientras estemos con vida y con la capacidad de seguir ayudando seguiremos aportando. Tecnoglass quiere dejar una huella”.

Christian Daes Abuchaibe, Director Operativo de Tecnoglass

Precisamente para dejar esa huella, pero que sea disfrutada desde lo turístico, se tienen en cuenta fibras históricas, económicas y sociales muy ligadas con lo que ha representado Barranquilla para la región Caribe y el país en el general, más un ingrediente adicional relacionado con la protección al medio ambiente y la sostenibilidad.

La Ventana al Mundo, diseñada por la arquitecta Diana Escorcia Borelli y construida por el ingeniero Hugo Vargas Acuña a finales del 2018, representa, en sus 47 metros de altura y los colores de la bandera insignia, el espíritu solidario que siempre ha caracterizado a la ciudad con las migraciones.

Y la Ventana de Campeones, o la Aleta del Tiburón como también empieza a llamársele a la obra diseñada por los arquitectos Miguel Ángel Cure y Pablo Castellanos, con una altura de 33 metros y un espectacular juego de luces, es el reconocimiento al equipo Junior y toda una trayectoria deportiva surgida desde 1924, en el popular barrio San Roque, suroriente de Barranquilla por iniciativa de Micaela Lavalle.
El año pasado durante la construcción del monumento, Christian Daes resumió el significado destacando que es un museo al aire libre, “quienes vengan al lugar podrán ver en pantallas estratégicamente ubicadas la historia de cada jugador, el campeonato de cada año donde se coronó campeón y la importancia que para más de cinco millones de personas de este orgullo convertido en equipo de futbol”.

Es por eso y para ratificar lo dicho, la noche de la inauguración oficial del monumento, el 13 de octubre, estuvieron presentes cerca de 150 jugadores que hicieron parte del equipo en una noche en la que hubo nostalgia, llanto y alegría.