La Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia) emitió una seria advertencia sobre el alto riesgo de una posible descertificación por parte de Estados Unidos, basándose en un estudio propio que evalúa el desempeño del país en la lucha contra el narcotráfico. La entidad ha hecho un llamado urgente a fortalecer un plan concreto y verificable de erradicación de cultivos ilícitos y a robustecer la diplomacia para mitigar las graves consecuencias económicas y estratégicas que implicaría dicha medida.
El análisis técnico de AmCham Colombia, desarrollado con una metodología propia y un modelo independiente, evaluó cinco dimensiones clave para determinar el nivel de riesgo de descertificación: reducción de cultivos ilícitos, interdicción del tráfico, extradiciones y justicia, cumplimiento de compromisos internacionales, y voluntad política demostrable.
Los hallazgos del estudio revelan un “equilibrio frágil” y factores de riesgo significativos:
- Reducción de cultivos ilícitos: Desempeño crítico. Esta es la dimensión calificada con el puntaje más bajo (0.5-1.0 sobre 5) y considerada el principal factor de riesgo. En 2023, se registraron 252.572 hectáreas de coca, un aumento del 9.8% respecto a 2022, con una producción potencial de cocaína pura que creció un 53%. A esto se suma una caída histórica en la erradicación forzosa (apenas 1.509 hectáreas eliminadas a junio de 2025 frente a una meta de 30.000) y la suspensión de la aspersión aérea.
- Interdicción y control del tráfico: Avances opacados. Aunque se lograron incautaciones récord de 960 toneladas de cocaína en 2024, reflejo de la coordinación activa con Estados Unidos, el incremento sostenido de la producción de cultivos ilícitos reduce la eficacia relativa de estas incautaciones. Esta dimensión obtuvo un puntaje intermedio (3.0-3.5 sobre 5).
- Extradiciones y justicia: fortalezas con interrogantes. Colombia mantiene un flujo constante de más de 60 extradiciones anuales y ha procesado a grandes narcotraficantes. Sin embargo, la pausa en la tramitación de solicitudes en 2025 y las dudas por presuntos contactos políticos con estructuras criminales restan solidez a este indicador, con una calificación de 3.5-4.0 sobre 5.
- Compromisos internacionales: pilar de cooperación. El país muestra un desempeño consistente, cumpliendo tratados de la ONU y acuerdos bilaterales, lo que lo posiciona como uno de los aspectos más sólidos en la cooperación con Estados Unidos (4.0-4.5 sobre 5).
- Voluntad política: percepción débil. A pesar de los discursos sobre enfoques alternativos, la reducción drástica de las metas de erradicación, las negociaciones con el Clan del Golfo (organización catalogada como FTO por EE.UU.), y el apoyo diplomático a ciertos regímenes generan escepticismo sobre el compromiso del Estado. Esta dimensión obtuvo un puntaje de 2.0-2.5 sobre 5, siendo uno de los factores más vulnerables.
El Índice de cumplimiento compuesto del estudio se ubica entre 0.345 y 0.445 (34.5%-44.5%), lo que se traduce en una probabilidad de descertificación estimada entre el 55% y el 70%. Este resultado confirma que “Colombia enfrenta un riesgo alto y no marginal, donde la descertificación deja de ser un escenario retórico para convertirse en una opción real”, afirmó AmCham Colombia.
Impactos profundos de una posible descertificación:
El estudio de AmCham Colombia, con insumos de ANIF, detalla los enormes impactos económicos y estratégicos que el país enfrentaría, haciendo urgente la acción diplomática:
Turismo: Una descertificación podría activar alertas de viaje del Departamento de Estado de EE. UU. (incluso nivel 4, “no viajar”), lo que llevaría a pérdidas de entre US$900 millones y US$1.000 millones anuales en divisas en un escenario de sanciones severas, con un efecto multiplicador sobre toda la cadena de valor turística. Además, podría generar un “contagio internacional” si otros países adoptan recomendaciones similares.
Cooperación Bilateral: La cooperación anual, que supera los US$450 millones, estaría en riesgo de reducción o suspensión de hasta el 60%-70% (US$270-315 millones), afectando programas de seguridad, desarrollo y asistencia técnica, y comprometiendo gravemente la capacidad institucional del Estado.
Financiamiento Multilateral: Una posición adversa de EE. UU. en organismos como el BID, el FMI o el Banco Mundial podría restringir el acceso de Colombia a créditos concesionales, con pérdidas de entre US$431.3 millones y US$517.5 millones al año en aprobaciones, limitando recursos para infraestructura y desarrollo social.
Inversión Extranjera: El riesgo país aumentaría entre 150 y 200 puntos básicos, encareciendo el endeudamiento externo en 8%-10%. Un escenario de sanciones severas enviaría una señal de desconfianza institucional, deteriorando la percepción de estabilidad y seguridad jurídica, y desincentivando la llegada de capital productivo.
Llamado urgente a la acción y la diplomacia:
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, enfatizó la necesidad de una respuesta contundente: “La descertificación de Colombia es un escenario probable, pero no inevitable. Todavía tenemos margen de acción”.
La entidad insiste en que Colombia debe asumir la lucha contra las drogas por “convicción nacional”, dado que este flagelo solo trae violencia e inseguridad. Por ello, hace un llamado a:
- Fortalecer un plan concreto y verificable de erradicación de cultivos ilícitos en los próximos doce meses, complementando los avances en incautaciones.
- Mantener la cooperación judicial y reforzar mecanismos como la extradición, advirtiendo que las decisiones de no extraditar envían una señal negativa y no han contribuido a la construcción de paz.
- Unir esfuerzos de todos los sectores del país para trabajar por un waiver (exención) de 12 meses por parte de Estados Unidos, que permita fortalecer las acciones antidrogas.
- Mantener un diálogo constante, claro y riguroso con Estados Unidos, involucrando a todos los estamentos del Gobierno, agencias, el Congreso, gremios y el sector privado.
- Evitar mensajes confusos y fortalecer la diplomacia para defender la cooperación y blindar la alianza con el principal socio comercial de Colombia.
“Solo con una estrategia coordinada podremos defender la cooperación, blindar la alianza con nuestro principal socio comercial y garantizar que Colombia siga siendo un aliado confiable en la lucha contra las drogas ilícitas”, concluyó Lacouture.
La decisión sobre una posible descertificación se espera por el presidente Donald Trump en las primeras semanas de septiembre, conforme a la legislación estadounidense.

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