Petro buscará ser miembro de la Asamblea Constituyente que comenzó a impulsar

El ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, ha encendido el debate político nacional al confirmar que el presidente Gustavo Petro, una vez que termine su mandato presidencial, tiene la intención de postularse, mediante elección, para ser uno de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que él mismo está impulsando.

La revelación, hecha a CAMBIO, sitúa a Petro en el centro de la próxima batalla electoral, incluso después de su salida de la Casa de Nariño. Montealegre fue categórico al afirmar que “No veo razón para que no pueda serlo una vez termine su mandato”. El ministro justificó la idoneidad del actual presidente, describiéndolo como un “conocedor de primera mano de la situación del país, una persona idónea y comprometida con el clamor del pueblo y sus luchas”.

La posibilidad de que Petro ocupe un escaño en la propuesta que más se trabaja en Palacio fue igualmente respaldada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien aseguró que “No hay ninguna inhabilidad legal” y que, de hecho, el presidente “ya ha manifestado su interés”.

Montealegre no solo confirmó las aspiraciones de Petro, sino que también reveló sus propias intenciones de participar en el proceso, asegurando que él también espera “el voto para mi candidatura como delegatario a la Asamblea Constituyente”.

El mecanismo: 2.5 millones de firmas

El anuncio sobre la futura candidatura de Petro coincide con la estrategia puesta en marcha para convocar la Constituyente. El presidente ha dado forma concreta a la idea, solicitando que se inicie la recolección de 2,5 millones de firmas para radicar un proyecto de ley que abra la vía al mecanismo. Esta cantidad equivale al 5 por ciento del censo electoral.

El Gobierno argumenta que la convocatoria es la única herramienta posible para realizar las reformas sociales que el Congreso ha bloqueado. Montealegre explica que treinta años de funcionamiento de la Constitución del 91 han demostrado que hay instituciones que se están convirtiendo en un obstáculo para el cambio social y necesitan un rediseño profundo.

El objetivo final, según el ministro de Justicia, es hacer realidad la promesa de un Estado social de derecho pleno, garantizando los derechos fundamentales y sociales para amplios sectores de la población que viven en inequidad.

El plan contempla que la Asamblea Constituyente tenga un alcance limitado, enfocándose solo en temas específicos que el Congreso no ha logrado reformar, como justicia, educación, salud, reforma agraria y medidas frente a la crisis climática. El ministro Benedetti aclaró que la asamblea sería de tiempo restringido, máximo tres o cuatro meses.

Cronograma en manos del próximo gobierno

Aunque Petro y su equipo están impulsando la recolección de firmas en esta etapa, los tiempos definen que la ANC no se concretaría bajo el actual mandato. El proceso completo de debate y aprobación en el Congreso, la consulta popular para preguntar al pueblo si quiere la Constituyente y, posteriormente, la elección de los delegados, quedaría en manos del próximo gobierno y el nuevo Congreso.

Analistas han advertido que, a pesar de que Petro quiere limitar su alcance, la Constituyente representa abrir una “caja de Pandora” en la realidad política. Sin embargo, el presidente insiste en que el “pueblo es el verdadero poder constituyente” y debe ponerse “en modo Constituyente” empezando por la recolección de las rúbricas necesarias.

Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/gobierno-de-petro-impulsara-asamblea-nacional-constituyente-de-origen-popular/