El Gobierno Nacional declaró este lunes 10 de agosto la situación de desastre nacional en Colombia, luego del fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió gran parte del país y provocó graves afectaciones en varias regiones.
La decisión fue adoptada por el presidente Abelardo de la Espriella, tras la instalación del Comité Extraordinario para el Manejo de Desastres, ante la magnitud de la emergencia y los daños registrados principalmente en Risaralda, Valle del Cauca y Chocó.
La declaratoria se fundamenta en la Ley 1523 de 2012 y permitirá al Estado activar mecanismos excepcionales de carácter técnico, administrativo, presupuestal y jurídico para atender de manera inmediata la emergencia y avanzar posteriormente en la recuperación de las zonas afectadas.
Pereira y su área metropolitana enfrentan una de las situaciones más críticas, con colapsos estructurales y daños severos en viviendas, además de interrupciones en servicios esenciales.
En Cali, los organismos de emergencia mantienen operaciones de búsqueda y rescate en estructuras afectadas, mientras las autoridades realizan una evaluación de los daños ocasionados por el terremoto.
En Quibdó, además de los fallecidos, se reportaban 37 personas heridas y tres desaparecidas.
Emergencia afecta infraestructura estratégica
El terremoto de magnitud 7,4 también provocó importantes daños en infraestructura crítica del país.
Entre las afectaciones reportadas están la suspensión de operaciones aeroportuarias, daños en hospitales, interrupciones en las redes de energía y telecomunicaciones, afectaciones en el sistema de transporte masivo MIO de Cali y problemas en el servicio de acueducto de Armenia.
La emergencia obligó a concentrar los esfuerzos de las autoridades y organismos de socorro en la búsqueda de sobrevivientes, atención de heridos, evaluación de edificaciones y recuperación de los servicios públicos esenciales.
Gobierno activa respuesta nacional
El presidente Abelardo de la Espriella encabezó el Comité Extraordinario para el Manejo de Desastres, con participación de ministerios, autoridades territoriales, Fuerzas Militares, organismos de socorro y Asocapitales.
El objetivo es establecer las necesidades más urgentes de las regiones afectadas y acelerar el traslado de personal, equipos y recursos hacia los puntos donde se requiere atención prioritaria.
Bogotá también anunció su disposición para apoyar las labores de emergencia. Un grupo de 100 rescatistas se encontraba preparado en la base aérea de CATAM para ser movilizado hacia las zonas que requieran apoyo.
Las autoridades mantienen la alerta debido a que las cifras de muertos, heridos y desaparecidos podrían cambiar a medida que avancen las labores de rescate y remoción de escombros.
La declaratoria de desastre nacional por el terremoto de 7,4 en Colombia marca así el inicio de una operación nacional para atender una de las emergencias sísmicas más graves registradas recientemente en el país.

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