Durante su intervención en el XVII Encuentro Regional de Infraestructura, la ministra de Transporte, Elsa Noguera, presentó el plan estratégico del Gobierno Nacional para desempantanar las obras de transporte en Colombia y reactivar la economía.
La funcionaria enfatizó el papel protagónico del norte del país al señalar que “hoy más que nunca llegó la hora del Caribe colombiano”, destacando que la región debe consolidarse como “esa gran plataforma que va a unir la producción con el mundo”.
La ministra precisó que el país registra “los niveles de inversión más bajos en los últimos 50 años”, ubicándose en apenas un 14% del PIB. Ante esto, la meta gubernamental busca elevar la inversión al 30% del PIB para lograr que la economía crezca de manera sostenida “por encima del 6%”.
La funcionaria alertó que la suma de pleitos y reclamaciones representa una amenaza fiscal severa: “Tenemos sentencias por 8 billones de pesos en dos pleitos que no hemos podido pagar, 16 billones de pesos en tribunales (…) y reclamaciones o pretensiones radicadas en la ANI por 8 billones de pesos”.
En total, advirtió que la contingencia “supera los 100 billones de pesos”, lo que podría comprometer aún más las finanzas nacionales.
Dijo que a eso se añade que el sector enfrenta retrasos significativos en ejecución y cuentas no atendidas en el Invías por falta de caja. Noguera cuestionó que existan “fiducias con recursos acumulados y pequeños y medianos contratistas que no reciben el pago oportunamente”.

La estrategia: “Poner la casa en orden” en tres frentes
Frente a este panorama, la ministra anunció que el Gobierno ha decidido “poner la casa en orden” mediante una revisión exhaustiva. “Estamos revisando una por una, concesión por concesión, contrato por contrato, iniciativa por iniciativa, hablándonos con sinceridad”, dijo la funcionaria.
Detalló que para ello la gestión se articulará en tres frentes de trabajo:
Destrabar obras contratadas: Resolver con determinación gubernamental los cuellos de botella por licencias, consultas previas y temas prediales que mantienen obras paradas, asumiendo el trámite como un compromiso estatal.
Acelerar y entregar obras inconclusas: Revisar de forma individual las obras paralizadas de gobiernos anteriores para llegar a acuerdos bilaterales con contratistas y concesionarios.
Pagar oportunamente para garantizar ejecución: Ajustar los flujos para que la obra física vaya estrictamente amarrada al pago. Como enfatizó la ministra: “No hay mejor contratista que el contratista al que le paguen. Cuando se le paga oportunamente, eso es lo mejor que puede ocurrir para una vía”.
Reingeniería financiera: Fondo en Invías y “sinceramiento” de vigencias futuras
Para garantizar la liquidez en medio de la restricción presupuestal, el Ministerio avanza en una estrategia de “gimnasia financiera”. Esta abarca la creación de un fondo con endeudamiento. “Se estructurará junto al Invías un fondo alimentado por diversas fuentes para que se endeude y podamos traer a valor presente los recursos que se requieran para agilizar los trabajos viales”, explicó la ministra Noguera.
Se prevé una liberación de espacio fiscal. Noguera planteó “sincerar con los concesionarios cómo va la ejecución de las futuras”, haciendo especial énfasis en proyectos ferroviarios y “sistemas de transporte masivo que tienen comprometido, sobre todo los del interior del país, unas vigencias futuras gigantescas que no vamos a ejecutar”.
Tras pasar por el CONFIS y realizar modificaciones bilaterales, estos fondos congelados permitirán habilitar cupo fiscal para obras inmediatas.
Prioridades para la región Caribe
Al respaldar la decisión presidencial de nombrar a Barranquilla como sede alterna de la Presidencia de la República, Noguera detalló los proyectos prioritarios para el Caribe.
La prioridad principal será “avanzar en los corredores viales de interconexión regional que nos permitan conectarnos primero entre los departamentos, entre las ciudades de la región y también con el interior del país”.
En el tema de puertos, la Ministra de Transporte anunció la expedición de una norma en las próximas semanas para las sociedades portuarias regidas bajo la Ley 1 de 1991 que llegaron al límite legal de inversión.
El decreto permitirá ejecutar “obras en cola” para modernizar las terminales; si la inversión no se alcanza a amortizar al cierre del contrato, “estos recursos serán reintegrados con el nuevo concesionario”.
En cuanto a la navegabilidad del río Magdalena y Canal del Dique, la funcionaria ratificó el compromiso de iniciar prontamente los trabajos de navegación fluvial en el tramo “que va desde Barrancabermeja hasta Bocas de Ceniza”, articulados con las obras del Canal del Dique.
Y finalmente, en lo que corresponde al aeropuerto Ernesto Cortissoz y conexión férrea, se avanza en soluciones definitivas para la terminal aérea de Barranquilla, a la par que se garantiza la “conexión férrea desde el interior hasta los puertos del Caribe”.

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