Demanda de energía en el país creció 78% en 21 años, mientras que capacidad de embalses sólo aumentó 6%

Durante la segunda jornada del 31 Congreso de Energía del Mercado de Energía Mayorista (MEM), conferencistas, autoridades y empresas del sector coincidieron en un mensaje categórico: el país debe superar la etapa de diagnósticos y acelerar la toma de decisiones estratégicas para salvaguardar la confiabilidad, seguridad y sostenibilidad del suministro eléctrico nacional.

Las discusiones técnicas de la jornada evidenciaron que la seguridad energética no puede postergarse más, en un contexto marcado por la variabilidad climática, el rápido crecimiento de la demanda, las restricciones en redes de transporte, el abastecimiento de combustibles y la presión sobre la sostenibilidad financiera del mercado.

Una de las cifras más contundentes del congreso fue revelada por el operador del sistema, XM: entre 2004 y 2025, la demanda de energía eléctrica en Colombia creció cerca del 78 %, mientras que la capacidad de almacenamiento de los embalses aumentó apenas un 6 %.

Este desfase estructural restringe el margen de maniobra hidrológico del país y refuerza la urgencia de coordinar la entrada oportuna de nueva oferta energética.

Alerta operativa ante un fenómeno de El Niño de alta intensidad

Durante su intervención sobre los retos operativos del sistema, Juan Carlos Morales, Gerente General encargado de XM, hizo un llamado apremiante a adoptar decisiones anticipadas frente a la inminente llegada de un fenómeno de El Niño de alta intensidad.

El directivo advirtió que el sistema interconectado enfrenta una convergencia de factores de alto riesgo: Menores aportes hídricos en las cuencas del país, una mayor dependencia de la generación térmica para cubrir el balance energético, restricciones críticas en las redes de transmisión eléctrica y crecientes presiones financieras sobre los agentes de la cadena del mercado.

Generación y transmisión: el fin de la planeación aislada

En el panel sobre la expansión futura de la matriz, representantes de AES Colombia, Altia Energy, Isagen, Grupo EPM y Celsia advirtieron que Colombia no puede continuar planificando de forma desarticulada la generación, el transporte y la demanda.

La nueva infraestructura debe entrar en operación a tiempo, garantizando disponibilidad, flexibilidad, firmeza, confiabilidad y precios competitivos, sobre todo ante el crecimiento esperado por la electrificación de procesos, la movilidad eléctrica y los centros de datos.

Los panelistas identificaron como principales cuellos de botella los retrasos en consultas previas, trámites de licenciamiento ambiental, conflictividad territorial y demoras en la expansión de las redes de transmisión.

En este sentido, enfatizaron que la planeación de la transmisión debe anticiparse a los nuevos proyectos de generación y dejar de operar como una barrera restrictiva.

Asimismo, se recalcó que la confiabilidad del sistema exige diferenciar entre energía (volumen acumulado) y potencia (capacidad instantánea disponible en momentos críticos).

Soluciones inmediatas

Como soluciones inmediatas, se plantearon la integración de generación solar con sistemas de almacenamiento, el respaldo térmico con suministro confiable de combustibles y el aprovechamiento de puntos de conexión existentes.

Para ello, el sector solicitó fijar señales regulatorias claras que remuneren los servicios prestados por los sistemas de baterías, más allá de su simple función de almacenamiento.

Inteligencia climática y respuesta de la demanda

El encuentro también contó con aportes de la comunidad internacional. Roberta Boscolo, de la Organización Meteorológica Mundial (WMO), explicó cómo el calentamiento global incrementa el consumo para climatización y refrigeración, al tiempo que acentúa la volatilidad de los caudales hidroeléctricos y dispersa la producción eólica y solar.

Boscolo destacó la experiencia de Brasil en diversificación e interconexiones, subrayando que las predicciones estacionales y el monitoreo de El Niño requieren mejores datos e inteligencia climática para reducir la incertidumbre en las inversiones.

Diego Tejada, líder de EPRI (Electric Power Research Institute), expuso casos de Estados Unidos, España y los Países Bajos donde la respuesta activa de la demanda permite gestionar picos de consumo, mitigar congestiones en las redes y apoyar el balance en tiempo real a través de plataformas coordinadas entre consumidores, generadores y el operador.

Hoja de ruta: reglas claras y ejecución inmediata

El bloque temático culminó con un análisis sobre la resiliencia del sistema eléctrico a cargo de voceros de EPRI, XM y la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME).

Los participantes coincidieron en que el sector eléctrico debe articularse estrechamente con sectores clave como las telecomunicaciones y los proveedores de gas natural, anticipando escenarios donde converjan múltiples amenazas.

La conclusión central del panel y del encuentro fue compartida por todos los actores: Colombia cuenta con diagnósticos de sobra y debe volcarse por completo a la ejecución.

La estabilidad del suministro eléctrico en los próximos años dependerá de contar con reglas de juego predecibles, proyectos técnicamente viables y decisiones coordinadas capaces de sortear tanto la sequía inmediata como las exigencias estructurales de la próxima década.

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