El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, quedó en el centro de una controversia política en Estados Unidos luego de expresar públicamente su respaldo a la congresista republicana María Elvira Salazar, quien busca la reelección a la Cámara de Representantes por el Estado de Florida.
El pronunciamiento del mandatario provocó fuertes críticas desde el Partido Demócrata, especialmente del representante Gregory Meeks, una de las figuras más influyentes de esa colectividad en materia de política exterior, quien calificó de “inaceptable” la intervención de un jefe de Estado extranjero en los procesos electorales estadounidenses.
La polémica abrió un nuevo frente de discusión sobre el manejo de las relaciones entre Bogotá y Washington, particularmente por el riesgo de afectar el respaldo bipartidista que Colombia ha recibido históricamente en el Congreso norteamericano.
La controversia comenzó con un video divulgado en las redes sociales de Salazar, en el que De la Espriella destacó la cercanía de la congresista con Colombia y su disposición a respaldar asuntos de interés para el país.
En su mensaje, el presidente presentó a la representante republicana como una aliada de Colombia en el Congreso estadounidense y resaltó su acompañamiento a las iniciativas que, según afirmó, benefician los intereses nacionales.
Salazar, representante por el distrito 27 de Florida, busca conservar su curul en las elecciones legislativas de medio término previstas para el 2 de noviembre de 2026.
Sin embargo, el respaldo presidencial generó cuestionamientos por tratarse de una intervención pública en una contienda electoral de otro país, en un escenario en el que la relación bilateral depende también de la interlocución con sectores políticos de distintas tendencias.
Gregory Meeks lanza advertencia a Colombia
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del congresista demócrata Gregory Meeks, miembro de mayor rango de la minoría de su partido en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
Meeks sostuvo que corresponde exclusivamente a los ciudadanos estadounidenses decidir quiénes los representan en el Congreso y consideró improcedente que un mandatario extranjero participe públicamente en una campaña electoral de Estados Unidos.
El legislador recordó que Colombia y Estados Unidos mantienen una relación de amistad y cooperación construida durante aproximadamente dos siglos, en la que el apoyo de republicanos y demócratas ha sido fundamental para la continuidad de las políticas bilaterales.
En ese sentido, advirtió que las actuaciones de De la Espriella podrían erosionar el respaldo bipartidista del que ha gozado Colombia durante décadas. También instó al presidente a detener ese tipo de intervenciones si desea preservar la buena voluntad de los distintos sectores políticos estadounidenses.
La advertencia tiene especial relevancia porque el Congreso de Estados Unidos desempeña un papel importante en asuntos relacionados con la cooperación en seguridad, la asistencia económica, el comercio y otras áreas estratégicas para Colombia.
De la Espriella intenta matizar sus declaraciones
Ante las críticas, el presidente colombiano emitió un nuevo pronunciamiento con el que buscó poner el énfasis en el carácter histórico y estratégico de las relaciones entre ambos países, más allá de sus afinidades políticas personales.
De la Espriella defendió el relacionamiento bipartidista y resaltó que Colombia ha construido vínculos con representantes republicanos y demócratas a lo largo de diferentes administraciones estadounidenses.
El mandatario insistió en que la relación con Washington debe mantenerse por encima de las coincidencias ideológicas particulares y de las diferencias que puedan surgir en asuntos específicos.
Con ese mensaje, el jefe de Estado intentó matizar el alcance político de su respaldo a Salazar y transmitir que su Gobierno busca preservar los canales de diálogo con todas las fuerzas que tienen representación en el Congreso norteamericano.
No obstante, la controversia dejó planteado un interrogante sobre los límites de la participación de un presidente extranjero en las campañas electorales de Estados Unidos y las posibles consecuencias diplomáticas de respaldar públicamente a una candidata de un partido determinado.
Una relación estratégica bajo presión política
El episodio se produce en un momento en el que el Gobierno de De la Espriella busca fortalecer sus relaciones con Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad, comercio e inversión.
Aunque el presidente ha defendido su cercanía con sectores republicanos, las críticas de Meeks evidencian la importancia de conservar interlocución con los demócratas, quienes también tienen capacidad de influir en las decisiones del Congreso.
La controversia no significa, por sí sola, que se haya producido una ruptura de la relación bilateral. Sin embargo, sí representa una advertencia política sobre los riesgos de asociar la diplomacia colombiana con preferencias partidistas en medio de una contienda electoral extranjera.
El desafío para la Casa de Nariño será demostrar que el respaldo personal de De la Espriella a María Elvira Salazar no compromete la interlocución institucional con el conjunto del Congreso estadounidense.
Por ahora, el mandatario ha insistido en la necesidad de mantener una relación sólida y bipartidista con Washington, mientras desde el Partido Demócrata persisten los cuestionamientos por lo que consideran una intervención improcedente en sus elecciones.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/marco-rubio-barranquilla-abelardo-de-la-espriella-narcotrafico-terremoto-comercio/

Más historias
Profesores de Uniatlántico eligen este viernes a sus representantes ante el Consejo Superior y demás órganos colegiados
Demanda de energía en el país creció 78% en 21 años, mientras que capacidad de embalses sólo aumentó 6%
Este 22 y 23 de octubre en Unisimón, XII Congreso Internacional de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales