Además de los $500, habrá más reducciones del precio de la gasolina, diésel se mantiene congelado

En un anuncio clave para la economía de los hogares, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó este sábado en Barranquilla la firma de la resolución que reduce el precio de la gasolina en 500 pesos por galón, medida que entrará en vigor a partir de mañana 1° de febrero. Por su parte, el precio del diésel se mantendrá congelado.

El jefe de la cartera energética enfatizó que esta disminución no es un movimiento “ficticio” como los ocurridos en administraciones pasadas, donde los precios se mantenían bajos a costa de subsidios que afectaban los programas sociales.

“Desde el primero de febrero el precio de la gasolina comenzará a disminuir de madera gradual y progresiva, sin improvisaciones, sin afectar la estabilidad económica y con alivio real para los hogares y consumidores”, expresó el funcionario.

Con la reducción de $500 el precio del galón de gasolina en Barranquilla pasa de $16,126 a $15,626 en promedio. En algunas estaciones bajó de $15.640 a $15.140.

Según el ministro, la decisión es posible gracias al saneamiento del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC), una medida fiscalmente responsable del actual gobierno. Y a la paridad internacional actual, favorecida por los precios del crudo Brent y el comportamiento de la tasa representativa del mercado.

El panorama para los conductores colombianos parece seguir una tendencia a la baja. Palma reveló que ya se encuentra en diálogos con el Ministerio de Hacienda para analizar el comportamiento del mercado internacional y la tasa representativa del mercado (TRM) con el fin de aplicar nuevas rebajas en los meses siguientes. Esta política de reducción progresiva busca impactar positivamente el bolsillo de los ciudadanos sin generar impactos fiscales negativos en el presupuesto nacional.

Responsabilidad fiscal

El jefe de la cartera energética recordó que desde el comienzo de esta administración se tomó una decisión compleja pero necesaria de ajustar gradualmente el precio de la gasolina para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), proteger las finanzas públicas y evitar que se siguiera trasladando una carga insostenible al Estado.

“Fueron decisiones difíciles e impopulares en su momento, pero indispensables para recuperar el control del sistema y sentar bases sólidas para el futuro. Ese camino de responsabilidad fiscal es el que hoy permite avanzar en una reducción real del precio de la gasolina, como resultado concreto de haber corregido los desequilibrios y ordenado el Fondo, con una visión de largo plazo orientada a la estabilidad del país y al bienestar de la ciudadanía”, anotó Palma.