Alerta naranja en Santa Marta ente posibilidad de nuevo diluvio

Santa Marta vivió este domingo una de las jornadas más críticas de los últimos años tras un aguacero de casi cuatro horas que dejó unos 60 barrios inundados, según el balance preliminar de la Oficina de Gestión del Riesgo de la capital del Magdalena.

El volumen de agua que cayó fue de 155 milímetros, lo que equivalente a un mes entero de lluvias, por ello el sistema de drenaje desbordó su capacidad, provocando graves inundaciones especialmente en barrios como Pescaíto, Ondas del Caribe, Bastidas, El Pando, Alto Delicias, Los Fundadores, Rodadero, Minca y el Centro Histórico.

Incluso centros comerciales como Ocean Mall y Buenavista terminaron con sus instalaciones anegadas. Son tantos los damnificados que aún las autoridades no han terminado el conteo, pero se estima que superen los dos mil.

“Tenemos viviendas afectadas, tres de ellas colapsaron. Tenemos muchos barrios afectados, vehículos que quedaron enterrados en el barro. Estamos trabajando para atender la situación y se instaló un Comando de Mando Unificado”, indicó Alex Velázquez, jefe de la Oficina de Gestión de Riesgo y Cambio Climático Distrital.

Las escenas de calles convertidas en ríos, viviendas bajo el agua y personas siendo arrastradas por la corriente se volvieron virales en redes sociales, sin embargo, autoridades reportan que no hubo víctimas fatales por la emergencia sin precedentes en la ciudad.

Comunidad debe abstenerse de acercarse a los ríos

La alcaldía declaró alerta naranja ante la posibilidad de nuevas lluvias y crecientes súbitas, producto del paso de una onda tropical y un sistema de baja presión en el Caribe, sumados al fenómeno de La Niña que ya comienza a impactar al país.

“Estamos en alerta naranja por los ríos de la ciudad de Santa Marta. El mensaje a la comunidad es que evite acercarse a estas fuentes hídricas y que si llegan a presentarse más precipitaciones eviten acercarse a ellos”, detalló Velázquez.

Con maquinaria amarrilla están limpiando las calles que quedaron llenas de escombro y lodo tras el paso de fuertes corrientes.