Archivos Epstein: Las razones de la policía para detener al expríncipe Andrés

En una jornada sin precedentes para la monarquía británica, la policía de Thames Valley procedió este jueves a la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, bajo la sospecha de haber cometido mala conducta en el ejercicio de un cargo público. El arresto, que se produjo precisamente el día en que el expríncipe cumplía 66 años, marca un nuevo y grave capítulo en sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.

La detención fue ejecutada por agentes de civil que llegaron a primera hora del jueves en una flota de vehículos sin distintivos a la finca de Sandringham, en el este de Inglaterra. Andrés se había trasladado a la residencia de Wood Farm en dicha finca a principios de febrero, tras abandonar su anterior hogar en Royal Lodge. Simultáneamente, las autoridades confirmaron el registro de una propiedad en Berkshire, en la zona de Windsor, donde el investigado residía anteriormente.

El foco de esta investigación penal, calificada por la policía como de “complejidades particulares”, reside en la etapa de Andrés como enviado comercial del Reino Unido. Se le acusa formalmente de haber enviado documentos gubernamentales confidenciales a Jeffrey Epstein en 2010. Entre los archivos bajo sospecha se encuentran informes sobre visitas oficiales a Singapur y Vietnam.

Esta línea de investigación surge tras la denuncia del grupo activista Republic, que analizó más de tres millones de páginas de documentos desclasificados relacionados con Epstein. Es fundamental señalar que este proceso es independiente de cualquier otra acusación de índole sexual y se centra estrictamente en el uso indebido de información oficial. En el sistema judicial británico, una condena por mala conducta en un cargo público es un delito grave que puede conllevar una pena máxima de cadena perpetua.

Reacción de la Casa Real: “La ley debe cumplirse”

El rey Carlos III manifestó su “profunda inquietud” ante la situación de su hermano. A través de una declaración firmada personalmente, el monarca enfatizó que el proceso judicial debe avanzar sin interferencias y que las autoridades cuentan con su “apoyo y cooperación total”.

“Permítanme dejarlo claro: la justicia debe seguir su curso, añadió el soberano, desmarcando a la institución monárquica de la defensa legal de Andrés.

Un historial de polémicas

Aunque el expríncipe ha negado reiteradamente cualquier irregularidad y ha expresado su arrepentimiento por su amistad con Epstein, su situación jurídica se ha deteriorado progresivamente. En 2019 se vio obligado a renunciar a sus funciones oficiales y, en octubre pasado, el Rey le despojó de sus títulos y honores tras nuevas revelaciones.

Además de la causa por los documentos confidenciales, la policía de Thames Valley confirmó que evalúa otras acusaciones presentadas por Republic relacionadas con el presunto tráfico de una mujer al Reino Unido con fines sexuales en 2010, un caso que también está siendo analizado por la policía de Essex en relación con el aeropuerto de Stansted.

Por el momento, Andrés Mountbatten-Windsor permanece bajo custodia policial para ser interrogado. Las autoridades han recordado que la detención no implica culpabilidad, sino la existencia de una sospecha razonable de que se ha cometido un delito.