En un enfrentamiento judicial sin precedentes en el Tribunal Superior de Los Ángeles, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, ha tenido que defender la integridad de sus plataformas frente a acusaciones de haber sido diseñadas deliberadamente para generar adicción en menores. El juicio, que comenzó el 18 de febrero, busca determinar si Meta y YouTube antepusieron el beneficio económico a la salud mental y seguridad de los usuarios más jóvenes.
Uno de los momentos más tensos de la comparecencia ocurrió cuando el abogado demandante, Mark Lanier, presentó correos electrónicos de 2014 y 2015. En estas comunicaciones, Zuckerberg instaba a sus equipos a alcanzar objetivos de crecimiento de dos dígitos en el “tiempo dedicado” a la aplicación. Esta evidencia parece chocar con las declaraciones de Zuckerberg ante el Congreso en 2024, donde afirmó que la empresa no buscaba maximizar el tiempo de uso.
Zuckerberg rechazó tajantemente haber engañado al Congreso, argumentando que, aunque Meta tuvo anteriormente esos objetivos, el enfoque de la compañía ha cambiado desde entonces. Sin embargo, la acusación sostiene que la empresa era plenamente consciente de que sus funciones “enganchaban” a los niños.
El caso de “Kaley” y el impacto en los menores
El juicio se centra en la demanda de una joven identificada como ‘Kaley’, quien comenzó a usar Instagram a los 9 años y llegó a utilizar la plataforma hasta 16 horas al día. Según los testimonios, las características adictivas de la aplicación le provocaron ansiedad, dismorfia corporal y pensamientos suicidas.
La estrategia legal de Lanier incluyó mostrar un cartel gigante con las fotos publicadas por Kaley para evidenciar su uso compulsivo. Además, se reveló que, a pesar de la política oficial de prohibir menores de 13 años, documentos internos de 2015 mostraban que Instagram tenía más de 4 millones de usuarios menores de esa edad, lo que representaba el 30% de los niños entre 10 y 12 años en Estados Unidos. No fue hasta diciembre de 2019 cuando la plataforma comenzó a solicitar la fecha de nacimiento para nuevos registros.
Defensa de Meta y repercusiones globales
Por su parte, la defensa de Meta ha intentado desvincular el uso de la red social de los problemas de salud mental de la joven, atribuyéndolos a un “entorno familiar complicado” y desafíos previos al uso de internet. Zuckerberg defendió que la seguridad de los jóvenes se ha abordado de “manera razonable” y justificó la implementación de filtros de belleza —pese a advertencias internas de su toxicidad— bajo el argumento de la libertad de expresión.
Las implicaciones de este juicio son masivas:
- Indemnizaciones: Si Meta pierde, las multas podrían alcanzar miles de millones de dólares.
- Cambios estructurales: La sentencia obligaría a rediseñar funciones clave que han moldeado la interacción social por décadas.
- Precedente legal: Este caso sirve como prueba para miles de demandas similares presentadas por familias, escuelas y estados que acusan a las Big Tech de alimentar una crisis de salud mental juvenil.
A las puertas del tribunal, padres que han perdido a sus hijos por causas relacionadas con el contenido en redes sociales sostienen que Meta explotó a los menores por lucro. Mientras tanto, el mundo tecnológico observa de cerca un veredicto que podría socavar la protección legal que las plataformas han mantenido durante años frente a daños sufridos por sus usuarios.

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