El asesinato del empresario Yesid Camacho Torres, de 49 años, ocurrido en pleno centro de Barbosa, Santander, mantiene concentrada la atención de las autoridades, que buscan establecer quién ordenó el ataque y cuál fue el motivo que llevó a los sicarios a convertirlo en su objetivo.
Camacho fue asesinado durante la mañana del lunes 5 de octubre, poco después de salir de un gimnasio ubicado en inmediaciones de la carrera 11 con calle 8. De acuerdo con las imágenes de cámaras de seguridad, un hombre armado comenzó a seguirlo y posteriormente lo persiguió mientras le disparaba.
El empresario intentó escapar, pero cayó al suelo y el atacante se acercó para volver a accionar el arma antes de huir. Camacho fue trasladado a un centro asistencial, pero llegó sin signos vitales.
El ataque también dejó a dos mujeres heridas. Margot Pacheco Lagos murió posteriormente debido a la gravedad de las lesiones, mientras que Lucidia Pacheco Lagos sobrevivió. Una de las líneas preliminares de la investigación apunta a que Margot habría sido una víctima circunstancial y que no tendría relación con el empresario.
Dos capturas por el crimen
En menos de 24 horas, las autoridades capturaron a dos hombres que estarían vinculados con el homicidio. Uno de ellos, de 21 años y de nacionalidad venezolana, fue ubicado en el sector de Aco, en Peñablanca, mientras que el segundo, de 20 años y oriundo de Barrancabermeja, fue localizado en Guavatá.
Los investigadores establecieron además que la motocicleta utilizada durante el ataque habría sido hurtada horas antes del homicidio. También se indaga sobre la presencia previa de los sospechosos en la zona, pues, según las primeras pesquisas, se habrían hospedado días antes en establecimientos hoteleros de la provincia de Vélez.
La Policía analiza igualmente versiones según las cuales los presuntos sicarios habrían recibido dinero para ejecutar el asesinato. Sin embargo, la persona que habría ordenado el crimen y el móvil definitivo todavía hacen parte de la investigación.
Los negocios de Yesid Camacho
Uno de los principales frentes de los investigadores está relacionado con la actividad comercial que desarrolló Camacho durante varios años.
El empresario era reconocido en Barbosa por su relación con la crianza y comercialización de caballos de paso fino, actividad que mostraba en redes sociales. También estuvo vinculado al negocio de la pirotecnia y tuvo diferentes registros comerciales en Santander, Boyacá y Bogotá.
De acuerdo con información revelada por la Unidad Investigativa de El Tiempo, los registros mercantiles muestran que desde al menos 2016 Camacho aparecía como comerciante ante la Cámara de Comercio de Bucaramanga. Entre las actividades que figuran en los registros están las relacionadas con espectáculos y productos pirotécnicos.
También tuvo presencia empresarial en Tunja, donde figuró un establecimiento denominado Vaquero San José del Pare, dedicado a la comercialización de productos pirotécnicos, y en Bucaramanga, donde apareció relacionado con Megapirotecnia.
A esto se suman actividades relacionadas con préstamos de dinero y negocios de esmeraldas, según la información conocida por los investigadores y los registros citados por El Tiempo. Estas actividades están siendo revisadas para determinar si alguna pudo generar conflictos o amenazas que permitan explicar el ataque.
No obstante, hasta ahora las autoridades no han establecido públicamente que alguno de estos negocios sea el origen del homicidio. Se trata de líneas de investigación que deberán ser corroboradas con pruebas.
Un ataque planeado
La forma en que ocurrió el crimen también es objeto de análisis. Las autoridades estudian las grabaciones de las cámaras de seguridad para reconstruir los movimientos de los agresores antes, durante y después del ataque.
La investigación busca determinar si los sicarios conocían previamente los movimientos de Camacho, cómo establecieron el momento para atacarlo y quién habría suministrado información sobre su rutina.
El hecho de que la motocicleta utilizada hubiera sido hurtada previamente y que los presuntos responsables hubieran llegado con anticipación a la zona son elementos que ahora hacen parte de la reconstrucción del crimen.
Mientras avanzan las diligencias de la Fiscalía y la Policía, las autoridades mantienen abiertas varias hipótesis sobre el origen del homicidio. Por ahora, el principal interrogante sigue siendo quién ordenó el asesinato de Yesid Camacho y por qué.

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