Guillermo Herrera, presidente de Camacol.

Camacol urge ejecución de $98 billones en proyectos de vivienda que reactivaría la economía del país

Colombia tiene $98 billones en proyectos de vivienda que aún no han iniciado construcción, una bolsa de inversión que podría movilizar la economía y generar el equivalente a 2,3 millones de empleos directos e indirectos, según cifras de Coordenada Urbana. El dato fue presentado por Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol.

Durante la instalación del Congreso Colombiano de la Construcción 2026, que reúne en Cartagena a más de 2.000 representantes del sector, Herrera precisó que los recursos están representados en más de 1.400 proyectos y cerca de 257.000 viviendas en preventa. Para Camacol, poner en marcha estas iniciativas requiere recuperar las condiciones de financiación, fortalecer la confianza de los hogares y los inversionistas y reducir las barreras que hoy retrasan el inicio de nuevos proyectos.

“Colombia no tiene que esperar a que aparezcan nuevos proyectos para comenzar a recuperar la construcción. Tenemos empresas, trabajadores, proveedores y proyectos que pueden ponerse en marcha. Lo que necesitamos son condiciones para que ese potencial se convierta en inversión, empleo y viviendas para las familias”, afirmó Herrera.

Reconstruir y reactivar: dos prioridades complementarias

Durante su intervención, el presidente de Camacol destacó la respuesta del sector frente al terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó más de 255.000 viviendas afectadas en 403 municipios de 16 departamentos. De ellas, 51.778 quedaron destruidas y 203.301 averiadas.

“Cuando Colombia nos necesita, los constructores respondemos. Hemos aportado recursos, conocimiento y capacidad de ejecución. Reconstruir debe ser una tarea nacional, con resultados concretos para las familias afectadas”, señaló.

Herrera planteó que la reconstrucción y la reactivación deben avanzar de manera simultánea. Mientras la primera requiere instrumentos extraordinarios para atender la emergencia, la segunda necesita financiación, confianza, reglas claras e inversión privada.

“Colombia no tiene que escoger entre reconstruir y reactivar. Tiene que hacer las dos cosas y hacerlas bien. Son tareas diferentes, pero complementarias”, sostuvo.

La urgencia de recuperar la construcción también se refleja en sus indicadores. Las ventas de vivienda están 34,4 % por debajo de 2022 y las iniciaciones han caído 40 % en el mismo período. Esta contracción también tiene efectos sobre la vivienda formal. Entre 2005 y 2018, aproximadamente 1,6 millones de viviendas fueron construidas sin licencia, equivalentes al 35 % de las unidades edificadas durante ese período.

La vivienda, dentro de la estrategia de crecimiento

Frente a este escenario, Camacol respaldó la Misión CRECER del Gobierno Nacional, que busca llevar al país a un crecimiento económico del 6 %, y destacó el papel que puede jugar la vivienda en ese propósito.

“Un sector como la vivienda tiene mucho para aportar a la generación de valor agregado”, señaló Herrera.

El gremio propuso concentrar los esfuerzos en cuatro frentes: mejorar el acceso a la vivienda, habilitar suelo y promover renovación urbana, desarrollar nuevos modelos de negocio y simplificar los trámites y reglamentos que afectan la actividad edificadora. A esto se suman mecanismos de financiación, programas de acceso a vivienda de interés social e incentivos al ahorro de los hogares.

“No podemos aspirar a una economía más dinámica dejando por fuera a uno de sus principales motores. La construcción tiene la capacidad de movilizar inversión, activar encadenamientos industriales y generar empleo en todas las regiones”, afirmó Herrera.

Al cierre de su intervención, Herrera invitó al Gobierno Nacional y al sector privado a construir una agenda común, con responsabilidades claras y resultados que puedan medirse. “Debemos reconstruir lo que se perdió, reactivar lo que se detuvo y avanzar para construir lo que Colombia necesita”, concluyó.