- La situación se registró la noche del martes por la fecha 14 del fútbol profesional colombiano.
La violencia en el fútbol colombiano no se detiene y en esta ocasión el blanco fue el estadio Palogrande de Manizales, donde el juego entre Once Caldas y Atlético Huila debió ser interrumpido varios minutos debido a la invasión en la cancha que realizaron los barras bravas del equipo local quienes protestaron de manera violenta la mala campaña que viene realizando el equipo albo.
Los disturbios según las autoridades de Manizales dejaron un balance de 20 personas de la logística más 4 hinchas y 4 policías con lesiones de bajo grado y que se encuentran fuera de peligro.
También se pudo conocer que dos caballos de la policía resultaron con heridas mínimas.
El resultado final fue de 1-2 a favor de Atlético Huila que intenta salir de la zona del descenso, situación en la que está muy cerca Once Caldas, equipo que actualmente ocupa la última posición del torneo apertura con tan solo 11 puntos.
Fernando Jaramillo, presidente de la Dimayor rechazó el acto e indicó que las sanciones no deben ser solamente para los clubes. También hay que tener en cuenta a los mal llamados hinchas y colocarle sanciones drásticas que sirvan como ejemplo para que no continúen dándose este tipo de situaciones.
Cabe recordar que el pasado fin de semana en la ciudad de Medellín se vivió una situación similar hasta el punto que debió suspenderse el juego que estaba por realizarse entre Atlético Nacional y América de Cali.

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