El panorama energético de Colombia se enfrenta a un desafío sin precedentes. Según un reciente informe del Grupo de Energía de Bogotá (GEB), si no se adoptan medidas urgentes, el país registrará un déficit superior al 58% para atender la demanda interna de electricidad a partir de noviembre de 2028.
Esta situación proyecta un faltante de entre 154 y 167 GWh al día, lo que pone en serio riesgo la seguridad del suministro eléctrico nacional.
La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) ya había encendido las alarmas en su Plan de Expansión de Generación 2023-2037. Los análisis técnicos muestran que la demanda de energía superará el valor total de la energía firme en menos de tres años.
Aunque se plantearon diversos escenarios —incluyendo la entrada en operación de la fase II de Hidroituango con 1.200 MW adicionales—, las proyecciones indican que para noviembre de 2028, la demanda será superior a la oferta de energía firme en todos los casos analizados.
Alejandro Lucio, director de Óptima Consultores, advierte que este déficit se sentirá con mayor rigor durante periodos críticos como el Fenómeno de El Niño o sequías prolongadas.
Las causas del hueco energético
Los expertos señalan que las recientes subastas no fueron suficientes para cubrir las necesidades del sistema. Entre diciembre de 2027 y noviembre de 2028, se estima que la demanda media será de 263,4 GWh/día, mientras que la energía firme disponible solo llegará a 249,4 GWh/día, dejando un vacío inicial de 14 GWh/día.
Además, existe una preocupación por la falta de incentivos para los inversores. Muchos proyectos, principalmente solares, prefieren no participar en las subastas debido a los riesgos y retrasos en la entrada de operación.
Asimismo, el GEB ha solicitado la derogación del Decreto MME 1072 de 2025, argumentando que desincentiva la participación en el Cargo por Confiabilidad y dificulta la gestión eficiente de los embalses.
Propuestas para evitar el apagón
Para mitigar esta crisis inminente, el sector privado y expertos sugieren varias rutas de acción, como la asignación inmediata de obligaciones.
El Grupo de Energía de Bogotá propone otorgar Obligaciones de Energía Firme a 408 megavatios térmicos ya instalados (como Termoguajira y Termocartagena) que actualmente no tienen asignaciones para 2027. Esto cubriría el 3% de la demanda proyectada.
Se plantea igualmente desarrollar una reserva estratégica térmica de 730 MW para garantizar potencia en horas pico y complementar la intermitencia de las energías renovables.
Así las cosas, la urgencia es clara y en ese orden de ideas, la primera señal de déficit operativo podría presentarse incluso antes, entre septiembre y octubre de 2028,
Este preocupante panorama exige que el Gobierno nacional acelere los procesos de asignación de energía firme para evitar que el país quede a oscuras en menos de tres años.
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