En un momento crítico para el sistema energético nacional, Colombia ha alcanzado un hito que redefine su capacidad de respuesta ante las amenazas de desabastecimiento. Calamarí LNG y SPEC LNG anunciaron la recepción del cargamento número 200 de Gas Natural Licuado (GNL), una operación que consolida a la infraestructura de regasificación de Cartagena como el “seguro de vida” del sector eléctrico y gasífero del país.
El cargamento, procedente de Trinidad & Tobago, eleva el total de importaciones a 12,8 millones de m³ de GNL, lo que representa la inyección de 265 TBTU de gas al Sistema Nacional de Transporte desde el inicio de operaciones.
Solo en lo que va de 2026, el gas importado por Calamarí LNG ha cubierto cerca del 30% del suministro nacional, reafirmando su papel vital ante la baja en la oferta local y los efectos del fenómeno de El Niño.
El soporte del sistema eléctrico
La terminal de SPEC LNG, la única de su tipo en Colombia, ha demostrado ser un pilar para la estabilidad del servicio. Según Julio Turizzo, gerente general de SPEC LNG, la infraestructura ha respaldado aproximadamente el 60% de la generación térmica a gas y ha llegado a cubrir hasta el 24% de la generación eléctrica total del país.
En sus picos más altos de demanda, esta terminal ha atendido cerca del 40% de la necesidad nacional de gas natural, operando con una confiabilidad superior al 99%.

Una alianza estratégica para el futuro
Este logro es el resultado de la sinergia entre dos actores clave: SPEC LNG, que es propiedad de Promigas (51%) y Royal Vopak (49%). Es la terminal encargada de recibir, almacenar y transformar el GNL de estado líquido a gaseoso en la bahía de Cartagena.
Y Calamarí LNG: El agente importador conformado por las principales generadoras térmicas del país (Termocandelaria, Tebsa y Termoflores), encargado de conectar a Colombia con los mercados globales de gas natural licuado.
“Este cargo número 200 refleja nuestro compromiso de casi una década para garantizar el acceso al GNL a precios competitivos y mediante una operación segura“, destacó María Beatriz Antequera, gerente general de Calamarí LNG.
Resiliencia ante el déficit de gas
La llegada de este cargamento ocurre en un contexto donde las proyecciones de déficit de gas natural en Colombia son una preocupación constante.
La infraestructura de regasificación no solo aporta confiabilidad, sino que ofrece la competitividad y resiliencia necesarias para que el sistema energético no colapse ante escenarios de alta demanda o baja hidrología.
Con esta operación, Colombia ratifica su posición como un comprador serio en el mercado internacional, asegurando que, sin importar las condiciones climáticas o la producción local, el país cuente con el respaldo necesario para mantener las luces encendidas.

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