Informalidad en Colombia

Colombia reduce informalidad, pero pierde estabilidad pensional

En su informe semanal, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) en colaboración con Asofondos y Asocajas, reveló una paradoja crítica que pone en jaque la protección a la vejez en el país.

Según el informe, la tasa de informalidad laboral ha caído a un mínimo histórico del 55,1% en lo corrido del año (datos hasta septiembre de 2025), logrando una disminución de más de ocho puntos porcentuales desde 2015, cuando se ubicaba en 63,1%. Este descenso es catalogado como una “muy buena noticia” y un avance multidimensional, ya que teóricamente implica que más trabajadores están realizando aportes a pensión de manera constante.

Sin embargo, a pesar de este avance nominal, Colombia enfrenta un problema persistente: la formalidad intermitente. Un reciente seminario organizado por Anif concluyó que el país está “ganando en una formalidad que parece intermitente”.

Las mejorías en la formalidad no se ven reflejadas en la continuidad de las cotizaciones al sistema pensional. Las cifras de afiliaciones y cotizaciones exponen que los nuevos empleos formales parecen ser temporales e intermitentes.

El análisis indica que la intermitencia en los aportes ha acentuado la brecha entre afiliados activos e inactivos. Actualmente, el sistema cuenta con 13,6 millones de afiliados inactivos frente a 12,7 millones de activos (quienes han cotizado al menos una vez en los últimos seis meses). Esto se traduce en que, por cada cotizante, hay más de una persona que no realiza aportes.

Esta dinámica sugiere que la formalidad no está creciendo al ritmo deseado. De hecho, el informe señala que si los afiliados inactivos están creciendo más rápido que los activos, las nuevas ocupaciones están transitando rápidamente entre la formalidad, la informalidad e, incluso, el desempleo esporádico.

Precisa Anif que las implicaciones de esta situación son profundas, pues se presiona la sostenibilidad futura del sistema pensional y se reduce la acumulación de ahorro para la vejez. La intermitencia disminuye la densidad de aportes, lo que compromete seriamente la probabilidad de que los trabajadores accedan efectivamente a una pensión al final de su vida laboral.

Aunque el 82% de los afiliados activos cotiza regularmente, esta proporción ha perdido tracción desde 2021 y se ha estancado respecto a 2024, lo que confirma la dificultad que tienen los trabajadores para cotizar de manera regular y la mayor intermitencia del empleo formal.

El reto estructural: estabilidad y continuidad

El estudio identifica que el reto estructural para el país no basta con reducir la informalidad si esta reducción no se traduce en empleos estables con cotizaciones continuas.

Según el documento, la formalidad intermitente demuestra que Colombia está ganando formalidad en términos estadísticos, pero perdiendo densidad de cotización.

La principal conclusión del informe es que Colombia debe centrarse en promover la estabilidad laboral y los aportes continuos más allá de la reducción nominal de la informalidad. Sin estrategias que aborden la continuidad, Colombia corre el riesgo de perpetuar un sistema donde “la formalidad es nominal y la protección social sigue siendo insuficiente”.

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