Un juez de Barranquilla admitió una acción de grupo interpuesta por 29 comerciantes y vendedores ambulantes que operan a lo largo de la segunda fase del Corredor Universitario (La Gran Vía), tramo entre Villa Campestre La Vieja y el puente de Prosperidad, a la altura de la Universidad del Atlántico.
Los demandantes acusan al Invías, a la Gobernación del Atlántico, a Edubar S.A. y al Consorcio Malla Vial UND F2 por los atrasos que han paralizado la obra más de un año y generado pérdidas millonarias.
El Juzgado Catorce Administrativo del Circuito admitió formalmente la demanda interpuesta por comerciantes del sector Villa Campestre y Country Club Villa, tras reconocer que existe una causa común que agrupa a múltiples afectados por el mismo hecho.
El auto judicial obliga a las entidades demandadas a responder en un plazo de 10 días hábiles y a publicar la demanda en sus portales oficiales.
Denuncian “estocada final” al negocio
Los comerciantes denunciaron pérdidas de hasta el 70 % en las ventas desde el inicio de los retrasos, situación que consideran una “estocada final” para sus negocios.
Por ejemplo, una comerciante del centro comercial Le Champ indicó que ni la pandemia los dejó tan mal como este periodo de obras, en el que muchos locales han tenido que cerrar definitivamente.
Principales impactos del retraso
Movilidad afectada: Por las obras de La Gran Vía, el flujo vehicular y peatonal ha caído drásticamente. La suspensión de rutas de transporte público entre Le Champ y la Universidad del Atlántico ha dejado a numerosos estudiantes afectados y obligados a recorrer rutas alternas más largas y peligrosas.
Aumento en inseguridad y desempleo: según líderes sociales, se ha registrado un incremento en atracos y centros comerciales vacíos, mientras varios negocios cierran y dejan empleados sin sostén económico.
Impacto ambiental y en salud: la acumulación de polvo, cortes frecuentes de energía y suspensión del servicio de gas han deteriorado tanto el local como afectado la experiencia del cliente, reduciendo aún más el flujo comercial.
Razones del retraso y postura de las autoridades
Aunque se reporta un avance del 70 %, la Gobernación confirma que la obra solo estaría lista en junio de 2026 —con el deprimido frente a Le Champ terminado a finales de enero 2026—, lo que implica una prórroga superior a un año frente al cronograma inicial.
Las causas oficialmente señaladas incluyen:
Problemas técnicos no previstos en los estudios iniciales (roca conglomerada, retrasos en entrega de predios, maquinaria en mal estado),dificultades en coordinación con proveedores de servicios públicos como Air-e o Triple A, demora en los diseños, insolvencia del contratista y extensas demoras en permisos y rediseños frontales al frente de la Universidad del Atlántico.
Qué piden los demandantes
Los comerciantes exigen celeridad en la ejecución de la obra, cumplimiento de plazos contractuales y mayor transparencia institucional. Aunque no solicitan una compensación directa, advierten que el impacto económico ya se ha concretado y podría llevar al cierre de más negocios si la situación persiste.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/gran-via-arrancan-obras-del-tramo-entre-club-campestre-y-universidad-del-atlantico/

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