El presidente del Comité Intergremial del Atlántico, Efraín Cepeda Tarud, expresó que el gobierno entrante de Abelardo De La Espriella enfrenta un reto urgente y estructural: la crisis financiera del sector eléctrico.
Según Cepeda, el sistema eléctrico nacional se encuentra actualmente en una situación crítica originada, en gran medida, por la operación en la región Caribe.
El dirigente gremial advirtió que la mala gestión operativa y la intervención de la empresa Air-e han puesto en jaque la estabilidad del sector, debido a que la compañía no ha cumplido con el pago de deudas acumuladas, las cuales ascienden a 1.7 billones de pesos con los generadores térmicos.
Esta situación es particularmente alarmante ante la proximidad del fenómeno de El Niño en el segundo semestre del año, ya que las térmicas representan el “seguro energético del país”.
Ante esto, se solicita que el Ministerio de Hacienda otorgue garantías directas de la Nación al Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos para obtener recursos de la banca y estabilizar la operación de las empresas intervenidas.
Cepeda señala que, mientras Air-e enfrenta una crisis por su intervención y mala gestión operativa, Afinia vive un caso similar. Aunque Afinia, que atiende el mercado de Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre y 11 municipios del Magdalena no está intervenida, el Estado le adeuda recursos significativos por concepto de subsidios, lo que afecta su estabilidad.
Propuesta de un nuevo modelo prestador
Para evitar que la región caiga cíclicamente en intervenciones fallidas, los gremios del Atlántico proponen un nuevo modelo de prestación del servicio basado en la segmentación del mercado.
“Para ambas empresas se requiere la implementación de un plan con recursos cuantiosos que permita saldar deudas y asegurar la operación, especialmente para enfrentar con éxito el fenómeno de El Niño. Se necesita un plan de choque”, afirmó el presidente del Intergremial Atlántico.
La propuesta consiste en especializar la operación en tres frentes: Un operador para los grandes centros urbanos. Un operador especializado exclusivamente en zonas subnormales, las cuales concentran el 92% de la problemática en el Caribe y presentan un recaudo inferior al 5%. Y un operador enfocado en zonas rurales dispersas.
Este modelo requeriría un respaldo financiero directo del Estado a través de concesiones, reconociendo que la viabilidad financiera de estas zonas es imposible bajo el esquema actual.
El Caribe como “Hub” Energético Nacional
A pesar de la coyuntura, Cepeda resaltó que la región posee las condiciones para transformarse en el centro energético del país y recuperar la soberanía perdida. El potencial identificado incluye yacimientos de gas offshore. “Se estima un potencial de 75 terapias cúbicos en las costas cercanas a Barranquilla, Santa Marta y La Guajira”, expresó el presidente del Intergremial.
Añadió que en el tema de energías renovables la región cuenta con los mejores regímenes de viento para energía eólica y la ubicación ideal para radiación solar.
Y en cuanto a fuentes convencionales, Cepeda abogó por potenciar la generación térmica e incluso considerar el fracking para asegurar el suministro nacional.
Con la designación de ministros de la región en carteras estratégicas, el sector gremial espera que el gobierno de De la Espriella priorice estos proyectos para garantizar la seguridad energética en los próximos cuatro años.

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