De diez tiros matan barrista del Junior, también asesinan trabajadora sexual

Dos homicidios ocurridos en distintas zonas de la Barranquilla siguen alargando la lista de víctimas de hechos violentos en la ciudad. Las víctimas fueron una mujer de 51 años, quien según reporte de las autoridades era trabajadora sexual y el otro un barrista del equipo Junior, ambos fueron asesinados en un ataque sicarial.

Uno de los casos ocurrió en la carrera 36 con calle 37, en el barrio San Roque, donde Nerlis Isabel Henrique Barraza fue atacada a bala mientras se encontraba parada en un andén.

La mujer, de 51 años, recibió un disparo en la cabeza que le ocasionó la muerte minutos después, de haber sido trasladada al Hospital General de Barranquilla.

Según información preliminar entregada por la Policía Metropolitana, la víctima ejercía como trabajadora sexual en ese sector, y había sido amenazada días antes por otra mujer, también del mismo oficio, con quien había tenido un altercado por el control del territorio.

Testigos señalan que la noche del crimen, dos sujetos en motocicleta se acercaron al lugar y el parrillero abrió fuego. Las autoridades investigan si detrás del asesinato estaría una mujer conocida con el alias de “Luci”, quien le exigió que dejara de ofrecer sus servicios en la zona donde finalmente se produjo el homicidio.

Asesinan a barrita del junior

En otro sector de Barranquilla fue asesinado de 10 disparos Michael Alberto Álvarez Camargo, de 36 años y miembro del Frente Rojiblanco Sur del Junior.

El ataque ocurrió cuando el parrillero disparó en repetidas ocasiones contra el barrista, quien fue trasladado con urgencia al Hospital General de Barranquilla, pero falleció poco después.

En el ataque también resultó herido otro miembro del grupo de barristas, identificado como Elvis Alberto Viñas Palacio, quien no presenta antecedentes judiciales.

Dijo la Policía en un reporte preliminar que Álvarez Camargo tenía cinco anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) por los delitos de hurto, lesiones personales, amenazas, violencia intrafamiliar y receptación.

Ambos hechos son materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que analizan cámaras de seguridad y testimonios en busca de dar con los responsables para judicializarlos.