Cecilia Arango, Secretaria de Planeación del Atlántico.

El Caribe está sobrediagnosticado, necesitamos energía y acción ¡ya!: Cecilia Arango

En el dinámico panorama energético actual, la región Caribe colombiana se posiciona como un epicentro de potencial, pero también de urgencia.

Cecilia Arango, Secretaria de Planeación del Atlántico, ha hecho un llamado a la acción, subrayando la necesidad de acelerar los procesos que permitirán explotar la vasta riqueza energética de esta zona del país.

Sus planteamientos fueron hechos en el reciente Foro Offshore ‘La clave para una soberanía energética sostenible’, cumplido en la Universidad del Norte, donde sostuvo que se debe superar el “sobrediagnóstico” y avanzar hacia una verdadera soberanía y estabilidad energética.

La funcionaria enfatizó que el potencial del Caribe colombiano en materia energética está más que documentado. Expresó que la región cuenta con recursos naturales como el viento y el mar, talento humano capacitado y una ubicación estratégica envidiable, y que, sin embargo, la paradoja es que, a pesar de conocer estas ventajas, la región se encuentra “sobrediagnosticada”.

“No necesitamos más foros que realcen lo evidente, lo que verdaderamente se requiere es determinación, decisión de todos los actores para que todo esto se convierta en una realidad”, remarcó.

Desde la Gobernación del Atlántico, la postura es clara: “Lo que necesitamos es energía ¡Ya! no podemos seguir procrastinando sobre decisiones que ya deben tomarse y que debemos actuar”, dijo Arango, anotando que: “La energía es una prioridad en todos los sentidos y es fundamental para la consolidación y el crecimiento del país”.

Flover Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP); Cecilia Arango, Secretaria de Planeación del Atlántico y Oscar Ferney Rincón, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet).

Competitividad y Atlántico para el Mundo: la energía como pilar

El plan de Desarrollo del Atlántico, denominado “Atlántico para el Mundo”, no es solo una visión de internacionalización, sino también una “exigencia de competitividad”. Y en este sentido, Arango fue enfática: “no hay competitividad posible si no hay energía barata disponible”.

Por ello manifestó que la región busca consolidarse como una plataforma energética clave para Colombia, con el gobernador del Atlántico presidiendo la RAP Caribe y contando con el apoyo de otros gobernadores amigos, demostrando su disposición a liderar y asumir este desafío.

Y anotó que el departamento del Atlántico se ofrece como un “piloto” para el gobierno nacional, dispuesto a recibir y sacar adelante los propósitos requeridos.

De “procesiones” a un avance acelerado

A pesar de los avances, la Secretaria Arango reconoció que los proyectos energéticos en la región se mueven a un ritmo lento, comparándolos con las “procesiones” colombianas: “Un paso para adelante y dos pasos para atrás”.

A su juicio, para lograr la necesaria “estabilidad y soberanía energética”, se necesita un avance acelerado. Los principales obstáculos identificados incluyen:

Falta de toma de decisiones cruciales, la necesidad de identificar, liberar y soltar las barreras que impiden el progreso, la urgencia de activar el marco regulatorio, ya que aún existen regulaciones pendientes de definir que ralentizan los procesos, liberación de recursos financieros y económicos, y aprovechar la geopolítica y garantizar la Inversión.

En un momento de “geopolítica global que hay que aprovechar”, la disponibilidad de energía competitiva es un factor crítico. Por ello la secretaria de Planeación Departamental destacó que “ningún inversor va a venir si no sabe que cuenta con una energía estable y a buen precio”.

También consideró que el concepto de nearshoring, lejos de ser una quimera, es una realidad que Colombia y el Caribe deben materializar, pero que esto solo será posible con una garantía de seguridad energética. Y dijo que además la liberación del gas es fundamental para la estabilidad y soberanía energética.

Considera además que un punto crucial para atraer y retener inversores es la ejecución de proyectos “en los tiempos, en los plazos y en los costos inicialmente previstos”. La dilación y el incremento de precios son factores que desincentivan cualquier inversión.