Asobancaria prevé que en 2023 la economía colombiana crecerá 1,5%

La dinámica de la economía para 2023 será retadora tanto a nivel internacional como local. Justamente, la normalización de la política monetaria, la persistencia de la inflación y la prolongación de la guerra entre Rusia y Ucrania son solo algunos de los factores que han generado un deterioro en las expectativas de crecimiento y acrecentado los temores sobre la materialización de una estanflación en los países desarrollados.

Así lo considera la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), que precisa que ante este contexto, la economía colombiana enfrentará repercusiones sobre el comportamiento de la inversión y especialmente sobre el sector externo, todo pese a que el levantamiento de las medidas de cero Covid-19 en China podría atenuar la pérdida de tracción de la actividad económica mundial.

Señala el gremio que asimismo, el agotamiento del impulso fiscal y monetario a nivel local, la inflación por encima del rango meta y un posible deterioro del mercado laboral, llevará a que el consumo de los hogares, y por ende, las actividades económicas, se expandan a un menor ritmo.

Así las cosas, el gremio prevé para este año un crecimiento para Colombia de 1,5% real, explicado por un menor consumo de los hogares y una inversión más moderada a causa de la restricción de liquidez global, una inflación todavía alta, la continuación de la Guerra en Europa del Este y la incertidumbre política local.

Del lado de la oferta, el informe de perspectivas de 2023 de Asobancaria indica que casi todas las ramas de actividad experimentarían una desaceleración, aunque gran parte seguirían manteniéndose en terreno positivo. Las de mayor crecimiento serán las actividades de entretenimiento, construcción, agricultura y servicios financieros.

En términos de precios, la inflación cerraría el 2023 en 8,1%. “Aunque la cifra continuará ubicándose por encima del límite superior del rango meta del Emisor, varios elementos ayudarían a acotar el incremento en el nivel de precios evidenciado en 2022, como: i) la desaceleración de la economía colombiana, ii) la transmisión de la política monetaria, iii) las mejores condiciones climáticas, iv) la moderación de los costos de los agro-insumos, v) la reducción de los precios de las materias primas y vi) las mejoras en las cadenas logísticas a nivel global”, precisa el informe.

Añade que en el mercado laboral prevén una tasa de desempleo cercana al 11,1% debido a la desaceleración económica y el incremento en el costo de contratación. “En el sector externo, esperamos que el déficit en cuenta corriente bordee el 4,5% del PIB dado el menor desbalance comercial en medio del deterioro del dinamismo global”, indica Asobancaria.

ASPECTOS POSITIVOS

En medio del escenario retador de la dinámica económica local y nacional, el gremio bancario destaca aspectos positivos que favorecerían a la economía, como lo son i) la reducción gradual de la tasa de desempleo, condicionada a las propuestas de la reforma laboral, ii) la disminución de los déficits gemelos, que dependerán del cese de la incertidumbre sobre la política petrolera del país, iii) la creación de nuevos programas sociales a población vulnerable, iv) la continuación de los altos precios de las materias primas, especialmente del petróleo y el carbón en lo que concierne a Colombia, y v) el inicio de la política monetaria expansiva por parte del Banco de la República a partir del segundo semestre, la cual deberá ir en línea con las próximas decisiones de la Fed.

PRINCIPALES RIESGOS

Los principales riesgos para la economía colombiana de acuerdo con Asobancaria continuarán asociados a: i) la extensión de la guerra entre Rusia y Ucrania, ii) el repunte de la inflación global y un proceso de normalización monetaria de la FED más agresivo, iii) la materialización de la recesión global, iv) una política monetaria todavía contractiva del Banco de la República, v) la volatilidad y depreciación del peso colombiano y vi) la prohibición de la exploración
petrolera y los lineamientos políticos que afecten la confianza inversionista hacia el sector.