La decisión del Gobierno de Abelardo de la Espriella de no solicitar formalmente equipos internacionales de búsqueda y rescate generó preocupación entre los países que ofrecieron ayuda para atender la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto. México, El Salvador, China, Chile y Naciones Unidas se encuentran entre los actores que han manifestado su disposición para colaborar.
Mientras los organismos de socorro colombianos continúan trabajando en las zonas más afectadas por el terremoto del 10 de agosto, el Gobierno Nacional ha decidido, al menos inicialmente, no activar el despliegue de personal extranjero especializado en búsqueda y rescate.
La situación ha generado interrogantes debido a que varios países ofrecieron equipos, médicos, perros de búsqueda, herramientas y personal especializado para apoyar las labores de emergencia. Sin embargo, el Ejecutivo no había realizado una solicitud formal de asistencia internacional para enviar estos contingentes.
México tiene listo un equipo de rescate para Colombia
Uno de los ofrecimientos más importantes provino de México, cuyo Gobierno aseguró que tiene preparado un operativo especializado para desplazarse a Colombia, pero está a la espera de una autorización formal de Bogotá.
La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó que México está listo para enviar ayuda y personal especializado a las zonas afectadas. El dispositivo mexicano contempla militares, personal médico, especialistas en rescate y binomios caninos entrenados para localizar personas atrapadas entre los escombros.
De acuerdo con la información divulgada por el Gobierno mexicano, el contingente preparado incluye 255 militares, personal médico y operadores especializados, además de perros de búsqueda, medicamentos y cerca de 8,4 toneladas de herramientas y equipos de rescate.
El Salvador también ofreció ayuda, pero Colombia pidió solamente insumos
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó que Colombia no estaba solicitando personal extranjero para las labores de rescate.
Según Bukele, el Gobierno colombiano solicitó ayuda humanitaria principalmente en forma de insumos para atender a las familias afectadas, debido a que las autoridades consideran que los equipos nacionales de rescate y emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación.
Como respuesta, El Salvador anunció el envío de dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda humanitaria.
La situación también fue advertida por el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, quien pidió que el Gobierno colombiano informara cuanto antes quién sería el funcionario encargado de coordinar la cooperación internacional.
El diplomático chino señaló la necesidad de establecer un enlace oficial para agilizar la asistencia destinada a las personas damnificadas por el terremoto.
¿Por qué el Gobierno no acepta a los rescatistas internacionales?
La explicación está relacionada, en parte, con el mecanismo colombiano para activar la cooperación internacional durante una emergencia.
La asistencia extranjera debe coordinarse a través de las autoridades nacionales de gestión del riesgo y la Cancillería. De acuerdo con expertos consultados, normalmente se realiza una evaluación escalonada de las capacidades disponibles: primero actúan los organismos locales, después los departamentales y finalmente el Gobierno Nacional.
Cuando la capacidad nacional resulta insuficiente, se activa el mecanismo para solicitar cooperación internacional. Este proceso requiere identificar las necesidades concretas y formalizar las solicitudes ante otros gobiernos u organismos internacionales.
El problema es que cada hora resulta determinante en una operación de búsqueda y rescate después de un terremoto, especialmente cuando todavía existe la posibilidad de encontrar personas con vida bajo estructuras colapsadas.
La transición presidencial complicó la respuesta
Otro elemento que ha generado cuestionamientos es que el terremoto ocurrió apenas unos días después de la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente.
La nueva administración todavía no había completado la designación de funcionarios en algunas entidades fundamentales para responder a una emergencia, mientras que tampoco hubo un proceso tradicional de empalme con el Gobierno anterior. Entre las instituciones involucradas se encuentra la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La internacionalista Sandra Borda señaló que la coordinación entre la UNGRD y la Cancillería resulta fundamental para gestionar la cooperación internacional durante una catástrofe.
El escenario, además, ha provocado críticas porque los países interesados en enviar ayuda necesitan conocer con quién deben coordinar su llegada y qué necesidades específicas tiene Colombia.
Estados Unidos sí desplegará personal
La postura del Gobierno colombiano no significa que toda la cooperación internacional haya sido descartada.
Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para Colombia, destinada a refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluación de los daños ocasionados por el terremoto.
Además, Washington activó un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART) para apoyar las operaciones críticas y la coordinación de la respuesta ante la emergencia.
La diferencia está en que el apoyo estadounidense se activó de una manera más rápida, mientras que otros países permanecen a la espera de que Colombia formalice solicitudes específicas.
ONU también está lista para apoyar a Colombia
Las Naciones Unidas también manifestaron su disposición para colaborar con Colombia. Sin embargo, la organización señaló inicialmente que no había recibido una solicitud formal de asistencia internacional.
Posteriormente, el Gobierno colombiano emitió una nota verbal solicitando apoyo de la comunidad internacional para complementar la atención de la emergencia, aunque este mecanismo no equivale necesariamente a un llamamiento internacional formal para desplegar equipos de rescate.
La discusión se concentra ahora en si Colombia tiene suficientes capacidades para atender por sí sola las zonas devastadas o si debe acelerar la llegada de equipos internacionales especializados.
En una emergencia sísmica, la rapidez en la localización y extracción de sobrevivientes puede ser determinante, por lo que la decisión del Gobierno de Abelardo de la Espriella de no activar inicialmente buena parte de la ayuda extranjera ofrecida se ha convertido en uno de los principales debates alrededor de la respuesta al terremoto.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/terremoto-en-colombia-cifra-muertos-234-asocapitales/

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