María Nohemí Arboleda, ministra de Minas y Energía.

Minenergía reitera alta vulnerabilidad del sector eléctrico por El Niño

Durante su intervención en la Audiencia Nacional de Equilibrio Energético en Barranquilla, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, lanzó una advertencia sobre la fragilidad del sistema eléctrico nacional.

La titular de la cartera energética reiteró que la infraestructura atraviesa una situación de extrema estrechez y vulnerabilidad, lo que mantiene plenamente latente el riesgo de racionamientos si no se logra un esfuerzo conjunto entre la demanda y la generación térmica.

Al comparar la coyuntura actual con el fenómeno de El Niño registrado en los años 2015-2016, la ministra detalló que el margen de seguridad operacional del país se ha reducido sustancialmente. Aunque la capacidad hidráulica instalada es similar y el parque térmico aumentó cerca de 1.000 MW, la demanda eléctrica nacional creció casi un 30% en este período.

A este incremento del consumo se suma un déficit hídrico crítico en regiones clave: en zonas como Antioquia, cuyo aporte hídrico es determinante durante las épocas de sequía, las lluvias se sitúan por debajo del 50% y los ríos que abastecen los embalses registran niveles mínimos nunca antes vistos.

Ante el inicio de la temporada seca en diciembre, las reservas hídricas acumuladas no ofrecerán la holgura de años anteriores.

Factores estructurales detrás de la estrechez energética

La ministra explicó que la actual pérdida de margen del sistema responde a una acumulación de factores, señalando como el primero el declive del gas natural y menor exploración. Detalló que la producción nacional de gas se encuentra en declive natural sin hallazgos suficientes para equiparar la demanda, sumado a cuatro años sin actividad de exploración en el periodo de gobierno anterior.

A esto se suma rezagos en proyectos renovables. Dijo que de la expansión solar planificada, no ingresó ni el 25% proyectado debido a dificultades en licenciamientos ambientales y cambios regulatorios que desincentivaron la inversión.

También precisó las dificultades en la térmicas a carbón. “Las plantas a carbón han tenido problemas para estabilizar su operación debido a políticas pasadas de desmonte y a la pérdida de mano de obra especializada en el sector minero”, expresó la ministra Arboleda.

También mencionó el crecimiento acentuado de la demanda. De acuerdo con la Ministra, el consumo eléctrico nacional crece a tasas superiores al 6% promedio, alcanzando picos del 12,7% en la Costa Caribe y más del 10% en regiones como Tolima, Huila y Caquetá producto de las altas temperaturas.

Riesgo sistémico y medidas de emergencia

Arboleda reveló que el operador del sistema eléctrico ya tuvo que gestionar días críticos en los que estuvo a punto de programarse un racionamiento en las horas de máxima demanda. A esto se añade la compleja situación financiera de comercializadoras clave en el Caribe como Aire y Afinia, lo que representa un riesgo sistémico para todo el mercado de energía.

Para contener la liquidez y frenar la escalada del precio de bolsa —que llegó a cotizarse en $1.040 pesos por kilovatio hora—, el Ministerio y la CREG aplicaron medidas operativas que lograron estabilizar el precio promedio alrededor de los $600 pesos.

Asimismo, el Gobierno Nacional dispuso un compromiso de $1,5 billones de pesos para respaldar financieramente a las térmicas y garantizar el suministro de combustible, dado que estas plantas deberán suplir hasta el 50% de la demanda durante la sequía.

Llamado a una solución con visión de país

Finalmente, la ministra enfatizó que la crisis energética no es un problema circunscrito a la Costa Caribe, sino un desafío de dimensión nacional. Por ello, hizo un llamado a los gremios, generadores hídricos y térmicos, y al Congreso de la República para actuar con responsabilidad colectiva y evitar rentas excepcionales que pongan en peligro la viabilidad del sistema energético colombiano.