Hallan en Briceño el cuerpo sin vida del periodista Mateo Pérez

Este viernes 8 de mayo de 2026, se confirmó el hallazgo sin vida de Mateo Pérez Rueda, director del medio digital El Confidente de Yarumal. El cuerpo del comunicador de 25 años fue recuperado en una zona rural del municipio de Briceño, Antioquia, específicamente entre las veredas El Hoyo y El Palmichal, tras haber permanecido desaparecido desde el pasado martes 5 de mayo.

La recuperación del cadáver fue posible gracias a la intervención de una misión humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Personería de Briceño.

Según la información recopilada por organizaciones defensoras de la libertad de prensa, el asesinato habría sido perpetrado por el Frente 36 de las disidencias de las Farc, grupo que mantiene una cruenta disputa territorial en la zona contra el Clan del Golfo.

Pérez Rueda, quien también era estudiante de Ciencia Política, había llegado a la zona el lunes 4 de mayo para investigar el orden público tras la explosión de una motobomba y recientes enfrentamientos armados.

Pese a que autoridades locales y residentes le advirtieron sobre el inminente peligro de permanecer en el territorio, el periodista decidió continuar con su labor informativa en sectores como Las Auras y Pueblo Nuevo, buscando contactar a cabecillas de los grupos criminales para su reportería.

De acuerdo con testimonios conocidos por su familia, Mateo fue retenido por hombres armados. Aunque se identificó claramente como periodista y director de un medio de comunicación, fue sometido a múltiples agresiones y actos violentos, para finalmente ser ejecutado frente a miembros de la comunidad local.

Un golpe devastador a la prensa regional

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) condenó enérgicamente el crimen, destacando que Mateo era una voz fundamental en el norte de Antioquia por sus denuncias sobre corrupción, seguridad y economías ilícitas.

Con su muerte, la cifra de periodistas asesinados en Colombia desde 1977 asciende a 170, lo que evidencia el riesgo sistémico que enfrentan los comunicadores en zonas de conflicto.

El cuerpo de Pérez Rueda fue recibido por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en Santa Rosa de Osos y trasladado a Medicina Legal para los exámenes de rigor.

La FLIP ha hecho un llamado urgente a la Fiscalía General de la Nación para que se investigue el caso con un enfoque diferencial que considere su labor periodística como el móvil principal del crimen, y se brinden medidas de protección inmediatas para su familia y colegas.

Este asesinato no solo silencia una voz en Yarumal, sino que refuerza el clima de censura y violencia impuesto por las disidencias de las Farc en un territorio donde la verdad parece ser la principal víctima.