La Unidad de Búsqueda concluye intervención en el Cementerio Calancala de Barranquilla tras recuperar 10 cuerpos

En el marco del Plan Regional de Búsqueda Atlántico – Río Magdalena, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) concluyó la tercera fase de su intervención humanitaria en el Cementerio Católico Calancala de Barranquilla, logrando la recuperación de 10 cuerpos que permanecían bajo el velo del anonimato.

El origen de estos casos se remonta a la década de los años noventa, uno de los periodos más cruentos del conflicto armado colombiano, cuando el río Magdalena fue convertido en un corredor de violencia.

Decenas de cuerpos arrastrados por las corrientes llegaron hasta las orillas de Barranquilla y, al no poder ser identificados en su momento, fueron sepultados como personas no identificadas en el Cementerio Calancala mediante inhumaciones marcadas por la prisa y la falta de registro.

De los 10 cuerpos recuperados en esta última jornada, cinco ya cuentan con solicitud de búsqueda activa ante la UBPD, lo que abre una ruta directa hacia el esclarecimiento y la verdad para sus seres queridos.

Un balance de tres fases: 33 vidas rescatadas del olvido

Con el cierre de esta etapa, la labor sostenida de los equipos forenses e investigativos en el camposanto alcanza un balance consolidado de 33 cuerpos recuperados a lo largo de tres fases de trabajo coordinado:

Primera fase (2024): inició en el Área de Solemnidad del camposanto, donde se recuperaron los restos de tres personas.

Segunda fase: extendió la prospección hacia zonas adyacentes, permitiendo rescatar inicialmente a 13 personas y, poco después, a otras siete.

Tercera fase: culminó con el hallazgo de los 10 cuerpos restantes, completando las 33 historias de vida que ahora inician su proceso de dignificación.

Como destacó Alix Rocío Torres Penagos, investigadora integral de la UBPD en el Atlántico, la prospección en terreno trasciende lo técnico para convertirse en un acto de reparación: “Buscamos abrir caminos de dignidad para que las familias puedan, finalmente, cerrar años de incertidumbre”.

Alianza interinstitucional para la identificación científica

Dada la complejidad humanitaria y forense de la intervención, la misión requirió de un respaldo interinstitucional coordinado. Las labores contaron con el trabajo conjunto del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y la administración del Cementerio Calancala, junto al respaldo logístico de la Alcaldía Distrital de Barranquilla, el apoyo de la Cruz Roja Colombiana – Seccional Atlántico y el acompañamiento pastoral de la Arquidiócesis local.

Esta articulación interinstitucional tiene como propósito inmediato avanzar con el debido rigor en los procesos y análisis científicos de identificación, resguardando las estructuras óseas bajo estrictos protocolos para devolverles su nombre y permitir que regresen a sus hogares.

A la par del despliegue institucional, las familias buscadoras estuvieron presentes en el territorio acompañadas por colectivos de víctimas como la Asociación de Familias Unidas por un Solo Dolor (AFUSODO) y el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), tejiendo redes de contención emocional en cada jornada de excavación.