Los 502 asesinatos entre enero y mayo de 2026 en Atlántico

La violencia sigue escalando en el Atlántico. El departamento cerró mayo con 108 homicidios, la cifra mensual más alta registrada en lo corrido de 2026, lo que elevó a 502 el número de muertes violentas durante los primeros cinco meses del año, según reportes del Sistema Civil de Alertas Tempranas.

El balance refleja una preocupante tendencia al alza que mantiene en alerta a las autoridades, organismos de seguridad y a la ciudadanía.

Las estadísticas muestran que cada mes de este año ha superado o mantenido niveles críticos de criminalidad: enero cerró con 96 asesinatos, febrero con 93, marzo con 101, abril con 104 y mayo alcanzó los 108 casos, consolidándose como el período más sangriento de 2026.

La mayor concentración de homicidios continúa registrándose en el área metropolitana de Barranquilla, donde ocurrieron cerca de 92 de los asesinatos reportados durante mayo.

La capital del Atlántico encabezó las cifras con 50 víctimas, seguida por Soledad con 31 casos y Malambo con 12. Por fuera del área metropolitana, municipios como Sabanalarga, Baranoa, Sabanagrande, Tubará y Campo de la Cruz también registraron hechos violentos.

Predominio del sicariato

Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es el predominio del sicariato como principal modalidad criminal. De los 108 homicidios registrados en mayo, 91 fueron cometidos por encargo.

Lo anterior evidencia la persistencia de disputas entre estructuras delincuenciales y organizaciones dedicadas a actividades ilícitas en la región. El informe también documentó casos de tortura, desmembramiento y otros hechos de extrema violencia.

Las cifras adquieren una dimensión aún más alarmante cuando se comparan con las del año anterior. En mayo de 2025 se registraron 72 muertes violentas, mientras que en el mismo mes de 2026 la cifra aumentó a 108, un incremento superior al 50 por ciento.

Expertos en seguridad han advertido que el comportamiento de los homicidios muestra una tendencia ascendente sostenida y que la mayoría de los casos están asociados a fenómenos de criminalidad organizada, ajustes de cuentas y disputas territoriales.

El hecho de que el Atlántico haya superado la barrera de los 500 homicidios antes de concluir el primer semestre del año refleja la magnitud de la crisis de seguridad que enfrenta el departamento.

Ante este panorama, distintos sectores han solicitado fortalecer las estrategias de inteligencia, incrementar la presencia de la fuerza pública y acelerar las investigaciones judiciales para contener una ola de violencia que amenaza con convertir a 2026 en uno de los años más críticos en materia de homicidios para el Atlántico.