Pacto Histórico y Centro Democrático: la alianza que movió dos elecciones clave en el Congreso

Una inesperada coincidencia entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático empieza a convertirse en uno de los hechos políticos más llamativos del nuevo Congreso.

La aproximación entre dos sectores tradicionalmente enfrentados no solo fue determinante para la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado, sino que volvió a quedar en evidencia con la elección de Jorge Eliécer Laverde como nuevo contralor general de la República.

La primera señal de esta convergencia se produjo el pasado 20 de julio, cuando Henríquez, senador del Centro Democrático, obtuvo 56 votos y se impuso en la elección de la Presidencia del Senado. Su triunfo fue interpretado como una derrota política para los sectores que respaldaban a Alfredo Deluque y como una demostración de que el nuevo Legislativo tendría dinámicas propias frente al Gobierno de Abelardo de la Espriella.

Aunque desde el Centro Democrático se negó inicialmente que existiera un acuerdo formal con el Pacto Histórico para elegir a Henríquez, el resultado dejó en evidencia una coincidencia de votos entre sectores del petrismo y el uribismo.

El segundo capítulo: Jorge Eliécer Laverde

La alianza volvió a hacerse visible en la elección del nuevo contralor general. El Congreso en pleno escogió el 12 de agosto a Jorge Eliécer Laverde Vargas para el periodo 2026-2030, con 269 votos entre Senado y Cámara.

El respaldo a Laverde terminó reuniendo a sectores de diferentes partidos, incluidos el Centro Democrático y el Pacto Histórico, además de otras colectividades. El Pacto, que había mantenido la expectativa sobre su decisión, anunció poco antes de la votación que respaldaría al candidato que para ese momento contaba con mayor respaldo en el Congreso.

Pero detrás de ese resultado habría existido una conversación política previa.

Según reveló el periodista Julio Sánchez Cristo, el 6 de agosto se produjo una reunión en el norte de Bogotá entre integrantes del Pacto Histórico y del Centro Democrático. De acuerdo con esa versión, allí se habría alcanzado un acuerdo político para que el Pacto respaldara a Laverde en la elección de la Contraloría. Sánchez Cristo aseguró además que en el encuentro participó un expresidente de Colombia.

Uno de los elementos centrales del supuesto acuerdo habría sido que el Pacto Histórico mantuviera su decisión en reserva hasta el último momento, evitando revelar anticipadamente cuál sería su candidato.

¿Un nuevo ‘petrouribismo’ en el Congreso?

La coincidencia entre ambas fuerzas políticas ha comenzado a generar interpretaciones sobre la aparición de una especie de ‘petrouribismo’ parlamentario, aunque las dos colectividades mantienen profundas diferencias ideológicas y políticas.

La explicación podría estar menos relacionada con una alianza programática permanente y más con acuerdos puntuales alrededor de decisiones estratégicas del Congreso.

La elección de Henríquez y posteriormente la de Laverde muestran que, pese a ubicarse en orillas políticas opuestas, el Pacto Histórico y el Centro Democrático pueden coincidir cuando existen intereses legislativos concretos.

La situación adquiere mayor relevancia porque el Gobierno de Abelardo de la Espriella acaba de comenzar y tendrá que relacionarse con un Congreso en el que el Centro Democrático es una de las fuerzas con capacidad para definir mayorías, mientras el Pacto Histórico se mantiene en la oposición. Un análisis reciente sobre la nueva composición política del Legislativo señala precisamente que las mayorías del Gobierno están condicionadas por la relación con el uribismo.

La coincidencia también apareció en el caso Petro

La relación entre ambas bancadas volvió a llamar la atención el 12 de agosto, cuando coincidieron en la votación que permitió al expresidente Gustavo Petro salir del país durante el año posterior al término de su mandato.

El Senado aprobó la autorización con 73 votos a favor y 11 en contra, en una decisión que nuevamente evidenció coincidencias entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático.

Así, en pocas semanas, las dos fuerzas han protagonizado varias votaciones en las que sus intereses terminaron encontrándose: primero, en la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado; después, en la escogencia de Jorge Eliécer Laverde como contralor general; y posteriormente, en la autorización para que Petro pudiera viajar fuera de Colombia.

Por ahora, no existe evidencia de que esto constituya una alianza política permanente entre el petrismo y el uribismo. Sin embargo, los movimientos recientes sí dejan una señal clara: el nuevo Congreso colombiano estará marcado por acuerdos inesperados, negociaciones entre antiguos adversarios y mayorías que podrían cambiar de acuerdo con cada votación.

La elección de Laverde, en particular, demostró que la política del nuevo Congreso puede ser mucho más compleja que la tradicional división entre Gobierno y oposición.

El nuevo contralor asumirá durante cuatro años una de las posiciones institucionales más importantes para la vigilancia de los recursos públicos, en un periodo que estará marcado por la reconstrucción tras el terremoto y por las primeras decisiones económicas y fiscales del Gobierno de De la Espriella.