Vladímir Putin, presidente de Rusia.

Rusia e Irán rechazan ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela

La comunidad internacional se encuentra en un estado de alta tensión tras el inicio de una ofensiva militar por parte de Estados Unidos contra el gobierno de Venezuela, una acción que ha provocado reacciones inmediatas y divergentes a nivel global. Rusia e Irán, aliados estratégicos de Caracas, han encabezado las denuncias, calificando la operación como una violación flagrante del derecho internacional.

El Ministerio de Exteriores de Rusia ha denunciado formalmente la “agresión militar” estadounidense, subrayando que los pretextos utilizados por Washington para justificar el ataque son infundados.

En un comunicado urgente, el gobierno ruso exigió que se aclare de inmediato el paradero de Nicolás Maduro y su esposa, quienes, según denuncias de Moscú, habrían sido sacados del país “por la fuerza” como consecuencia de la intervención.

Para el Kremlin, lo ocurrido constituye una “violación inaceptable” de la soberanía de un Estado independiente y una ruptura de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. Rusia ha hecho un llamado enfático al diálogo para evitar una escalada mayor, insistiendo en que “América Latina debe permanecer como una zona de paz” donde Venezuela pueda determinar su propio destino sin injerencias externas.

Irán alerta sobre amenazas a la seguridad global

Desde Teherán, la Cancillería iraní se sumó a la condena, describiendo los ataques como una agresión que supone una “grave amenaza para la paz y la seguridad regionales e internacionales”. El gobierno iraní enfatizó que las consecuencias de esta ofensiva afectan a todo el sistema internacional al debilitar el orden establecido por la ONU.

Ante esta situación, Irán ha instado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a asumir su responsabilidad legal y moral para detener de inmediato la ofensiva estadounidense.

Reacciones divididas

El panorama internacional muestra una fractura en cuanto al respaldo de esta acción militar:

Cuba: El presidente Miguel Díaz-Canel fue uno de los primeros en reaccionar, calificando el evento como un “criminal ataque” y “terrorismo de Estado” contra el pueblo venezolano, demandando una reacción urgente de la comunidad internacional.

Bielorrusia: El mandatario Alexandr Lukashenko condenó categóricamente el actuar de las tropas estadounidenses a través de su portavoz oficial.

Argentina: En una postura opuesta, el presidente Javier Milei celebró el anuncio de su homólogo estadounidense, manifestando su apoyo con su característica frase: “La libertad avanza. Viva la libertad carajo”.